Lo opuesto a vergüenza ajena sería algo así como orgullo ajeno. Eso sentí la noche del Jueves al ser testigo de la devolución por parte del público respecto del concierto de Elena Roger en Montevideo.

He visto muchas de esas ovaciones, pero cuando es en el extranjero es diferente. No conocían a Elena desde “Los miserables”, no vieron varias veces “Mina, che cosa sei?!”, no se emocionaron una docena de veces con “Piaf”, ni tienen todos sus discos…lo de ese teatro fue otra cosa. Quizás alguno fue por curiosidad, otros porque era en el Solís, otros por saber que fue “Evita”, otros seguramente por el boca a boca…la coincidencia se dio a la salida: fue un gran show, aplaudieron con ganas, disfrutaron del variado repertorio, se emocionaron con el Medley de Piaf y pidieron más.

El inicio fue el de siempre, una de mis canciones favoritas…”Por suerte”, del genial Javier López del CarriL, para luego anunciar “El tiempo de los mares” de Lisandro Etala. Y canción a canción el público fue celebrando la fiesta de estar ahí.

Y se vino un tango, y algo de rock nacional, un paseo por Nueva York, un bello homenaje a Piazzolla y Horacio Ferrer con “Balada para mi muerte”, una de “Mina”, una de “Evita”, una de “Los miserables”, varias de “Piaf”, algo de “The Police” y otro tanto que no recuerdo.

La banda dirigida por el talentoso e inspirado Javier López del Carril y 4 voces locales maravillosos hicieron una hermosa versión de “Ka Ha’i Mai Koe” que generó una ovación con la intensidad de Rosario, Mar del Plata o Buenos Aires, con ese tonito respetuoso rioplatense que tanto nos gusta. Fueron locales sin dudas, y fue muy lindo estar ahí.

En el hall se escucharon todo tipo de comentarios halagadores, merecidísimos por cierto.

En mi caso, una cervecita en un bar de la plaza con mi Tutu fue el broche de oro de una inolvidable noche.

Leí por ahí que el 17 de Abril se presentarán en “La trastienda”. Otra oportunidad 🙂

María, agradecida…

elena