Y si…tal como ocurre anualmente, junto con el frío, los niños en edad escolar pueblan los shoppings y calles de la ciudad. Desafío a cualquiera a caminar 5 minutos en un shopping. Si no se encuentra con una bandita de púberes haciendo alguna gansada, los invito un desayuno a la Lecherísima.

Lo peor, no puedo decir nada, la vida me dió la bendición de tener un especimen de esos en mi familia…y encima ahijada. Vino con un chip que le hace creer que en sus vacaciones, la tía tiene que tener el mismo tiempo libre que ella para poder acompañarla en sus programas. Ojo, no vengo tan mal: La guerra de los mundos y Mc Donald fue la primer salida. Madagascar la segunda y creo que esta semana me toca la nueva versión de Cupido Motorizado.

Lo mejor de todo es la sobremesa: ya pasó la época en la que la tía intentaba armar una conversación a su altura preguntando cosas como “te gustó la peli?” o “la estás pasando bien?” o “querés ir al baño o aguantás un ratito más?” o “querés que te lleve YA a casa?” o “llamamos a mami?”. Bueno, las cosas cambiaron y la charla empezó así: “estás muy cansada como para llevarme a comer? Hoy te levantaste temprano…querés llevarme YA a casa?”. Después vino un “Qué caro que se puso McDonald, eh? No comimos nada y gastaste como $20…y encima después me tenés que pagar un helado…”. El climax llegó con el tópico “política internacional”. “Yo sabía que a los ingleses les iban a poner una bomba. Yo le dije a mamá…qué festejan tantos éstos…qué ganaron? Les van a poner una bomba y no van a festejar más. Y un día nos van a poner una a nosotros”. Epa. Mucho TN Internacional me parece. Después de un par de papas rancheras manda…”y esta Cristina Kirchner…antes no era así…ahora quiere el trabajo del marido…vos viste como habla?”.

Pregunto…hay alguna respuesta adecuada para esos comentarios? Creo que no. Como para que no todo gire los temas de “adultos”, le consulté sobre Floricienta. Se puso seria y dijo “Floricienta ya fue…un año está bien…pero me parece que no da para 2 años seguidos…esas cosas sólo tienen que durar una temparada”. Me cortó el rostro…no tuve como seguir. Siguiente tema: música. No conocí a ninguno de los grupos que nombró. Es más, me enteré que Miranda no es una cantante si no grupo. Había sido de gustos variados mi Tutu…también escucha Arbol. ¿?.Terminamos de comer, estábamos a 10 cuadras. Me dijo “tía, tomemos un taxi, vos te tenés que acostar temprano, mañana trabajás”. No se acuerda de las tablas, pero se acuerda de la edad de la tía.

Remontémonos a nuestra época infantil…había quienes tenían talento para poner apodos, pero ninguno muy rebuscado. Me enteré como la llaman a Rocío: robacunas. Si, le gusta un changuito de 10 años…lo saben TODOS…maestra y directora incluídas. De altura tampoco viene bien…a duras penas le llega a los hombros…en fin…el amor es el amor…se llama Facundo y espero que no pase lo mismo que con el anterior, Juan Pablo: el divorcio de sus padres lo llevó a Villa Gesell y el abandono hizo de la niña una escucha habitual de Laura Pausini…jeje…depresión a pleno…

En qué momento se hizo grande? Tiene 11 años!!!!!! Por suerte, no debo decir que no la aproveché siendo niña, pero qué rápido creció…o me agarró el viejazo, no se…

Por las dudas, si tiene un peque cerca, agárrenlo de un brazo y sin consultarle métanlo en un cine o en una función de títeres, o en un teatro. Creánme que es una inversión…si hacen esto ahora, en unos años, ellos les devuelven el favor, les arman salidas, les buscan obras para ver y les cuentan los finales de las películas. Ahora veo que Serrat, cuando los llamó Locos Bajitos, no se equivocó…lo que no dijo que es ese estado dura poco.

Gente, seguimos en contacto

María, soñando con la vuelta al cole…