El Jueves a la noche, mientras veía en la tele la tragedia de Once, (UN HORROR) partimos para Entre Ríos. No sabíamos bien donde ir…terminamos en Gualeguaychú…más precisamente en Ñandubaysal, un camping gigante al que ya había ido varias veces en carpa. Esta vez era diferente: íbamos en un colectivo hecho casa rodante. Típico fin de semana de aventura. Ojo, si esperan vernos con esos ambos color caqui que usan en National Geographic, olvídense…somos aventureros modernos. Llevamos celulares, acondicionadores de aire, TV, DVD y 20 pelis.

Pero no todo fue fácil. Aplicando la lógica, “Ñandubaisal” puede considerarse un lugar poblados de ñandubays, árboles típicos de la provincia mesopotámica. Si ven alguna foto de la especie, se darán cuenta de su escaso porte. Eso quiere decir que cubren tranquilamente una carpa…pero no a un colectivo, por lo que terminamos estacionando en un lugar amplio…sin árboles que lo separaran de los rayos solares.

La tarde se presentó con 38º…adentro de la casa rodante, se superaban los 50º. Para usar el shampoo había que enfriarlo con rolitos, sino, quemaba la cabeza. Idem crema de enjuague y dentífrico.

Pero, como se apaga semejante incendio? Y si, el río Uruguay estaba a nuestra disposición. A temperatura “sopa”, pero por lo menos algo entibiaba. Llegamos hasta el final de la zona habilitada, unos 150 metros de playa, y el agua llegaba a la cintura. Y no a la cintura de Ginóbili. Así que, recordando la infantil Pelopincho, todos al agua en la posición “gato”. (Ojo, no hay lugar para chistes al respecto, si?).

Recibimos el año nuevo viendo una peli recomendable: la vida de David Gale. Tuvimos un inconveniente con el carbón: no era el que comúnmente usábamos, así que tardó bastante en cocinarse el asado. Reemplazamos los turrones de post-medianoche por chorizos…era lo que se cocinó primero. De a rato nos acercábamos a la parrilla para sentir aire más fresco. Las iguanas nos caminaban al lado (tenemos fotos). Recordé lo que me enseñaron cuando era chica: “si la chichara canta (chicharra=cigarra=coyuyo…depende de la región) mañana hace calor”. PARECÍAN ESTELA RAVAL, LOS 5 LATINOS Y EL CORO KENNEDY LAS DESGRACIADAS!!!!!! Al otro día no teníamos alternativas: río a morir.

No se si es por el calentamiento global o porque el eje de la tierra se corrió después de los Tsunamis o porque el día se acortó 3 milisegundos, pero me quemé la cara como nunca antes. Todos conocen mi problema capilar. Súmenle otro ingrediente: me quemé el cuero cabelludo!!!! Ya está, no uso más el shampoo de ortigas…por ahí no crece nada nunca más.

Llegué a casa y tuve que sacrificar a Tino y Gargamuza, mis plantas de aloe. Yo se que necesitan las hojas para respirar…pero yo también las necesitaba…y tenía un cuchillo en la mano…

Lo bueno: no me voy a resfriar…NO ME PUEDO SONAR LA NARIZ!!!! Es más…no mi miren fijo porque me duele.

Oferta: si alguien tiene un amigo entomólogo, puedo ofrecerle picaduras de 48 especies distintas de insectos. Van desde mosquitos, tábanos, jejenes, piojos, pulgas, grillos, saltamontes, etc. No hay Caladryl que pueda con todo eso.

Estoy buscando un cartelito que diga “Hogar dulce hogar”…estoy en casa, acondicionador de aire…sillón relax…tele…rodajas de pepino en la cara…tomate en los hombros…hielo en la cabeza…Furacín en la nariz…en fin…todo en orden.

Me despido de todos esperando que hayan iniciado el año tan feliz como yo, que pese a todo, pasé un par de días en familia, comprobando que no hay nada más refrescante que un abrazo lleno de arena sobre mis hombos en carne viva, diciéndome “Feliz año nuevo tía”!!!!!!

Saludos

María, sin necesidad de químicos para hacerse un peeling…se me está cayendo la cara!!!!! jajajaja