Forever young Jueves, May 31 2012 

Fui al teatro El Picadero…me pareció que el tiempo retrocedió y volví a caminar por ese pasaje que me fue tan cercano hace tiempo. (La casa de mis padres está situada a pocas cuadras y solía atravesarlo a diario). No se cuento tiempo permaneció cerrado…es tan lindo verlo con luces, sonido y gente que entra y sale…

Ubicados en la sala el tiempo tampoco queda en el presente…nos trasladamos al año 2050 y compartimos un día en el geriátrico El picadero…lugar donde pasan su ocaso grandes figuras del musical de esta época: Gaby Goldman, Melania Lenoir, Omar Calicchio, Martín Ruiz, Ivana Rossi y Germán Tripel, supervisados por Gimena Riestra…la enfermera.

Aclaración respecto de la risa. Suelo decir que me parece aceptable reírse con alguien y no de alguien. Al ver esta obra, …me reí de los viejos y no sentí que estuviera mal.

Volvamos al geriátrico. El día transcurre más o menos normal…cada uno es medicado y ubicado en su sitio por una enfermera que es difícil de describir: canta, les canta, administra sus píldoras, bebidas, salidas…pone orden como quien diría. Pero esta enfermera tiene que salir del escenario y de la sala eventualmente…y estos viejos hacen cualquiera. Son como niños que sin supervisión: se descontrolan, con el ingrediente de sus talentos, su decrepitud, el aburrimiento y algún que otro ingrediente adicional que los motiva.

No la puedo contar por varios motivos: voy a volver a tentarme…y ya sabemos que cuando eso pasa no puedo hacer otra cosa más que volver a reír y dejaría de escribir…y además porque no quiero arruinarles la sorpresa. Deben ir. Merecemos poder reírnos de un tema del que normalmente no lo haríamos. Por eso vale la aclaración del principio sobre la risa. A su manera…esos viejos se ríen de su mismos y eso nos da el permiso de hacerlos nosotros también.

No se a cuánto estemos del retiro…seguramente menos de lo que a veces supongo, y una parte de mi sintió ese living como posible…sin ese talento por supuesto…pero la situación no nos debería ser ajena y ojalá podamos vivirla de esa manera. Salvo excepciones propias de la característica del personaje…no pareciera que la están pasando mal, eh?

GRAN trabajo de todos los actores…no me imagino otro elenco…son ellos…la obra es para ellos…ellos hacen la obra. Es tan importante el trabajo de la enfermera en la puesta…me mantuvo en vilo permanentemente…que entre, que entre…que no entre…que no entre!!!

Estuve en la primer función…volveré varias veces…lo se.

María, I love rock n’ roll…

Alfonsina Sábado, May 26 2012 

Recuerdo un 25 de Octubre de hace muchos años cuando asistí a una charla sobre la vida de Alfonsina Storni. Si existiera la expresión diría que fue un amor a primer oído. 

Quise ir a ver la obra desde que supe que se estrenaba en Mar del Plata. No pude en el verano pero finalmente fui el Sábado al Espacio Los Angeles. 

Si alguna vez imaginó a Alfonsina caminando hacia el mar, esta puesta nos la devuelve por un rato, como retrocediendo en sus propios pasos…llevándonos a todos a sus orígenes…a su familia…a su historia. 

Aparece Viviana Suraniti del fondo de la sala y cada paso suyo hacia el escenario me fue acercando a la orilla de su vida. Como debe ser, la historia fluye…como la vida. Sus textos surgen en la obra como suponemos le surgieron a ella…de manera natural, como consecuencias… 

Darío Cortés tiene esa mirada profundamente bella y poética sobre las cosas. La imaginó y la muestra tan humana y natural que es imposible no amarla. Emociona hasta las lágrimas decir aquello de ‘Hombre pequeñito, hombre pequeñito, suelta a tu canario que quiere volar. Yo soy tu canario, hombre pequeñito, déjame saltar”. 

Conforme la historia avanza, la obra se hace más intensa, deleite esperado por mi que aparece al fin: tú me quieres alba, me quieres de espumas, me quieres de nácar, que sea azucena…sobre todas, casta. 

Y llega el dolor físico…y la despedida de su hijo…y de la vida. El poema que pide se publique en La Nación en el que anuncia que se va a dormir…sola…indicando que a quien insista en preguntar por ella se le diga que ha salido marca que la obra se termina…aunque me haya quedado con ganas de más. 

Sentí que a la puesta no le falta nada, tiene de todo en su justa media, me reí, soñé y me emocioné. Recordé cosas que se me habían quedado olvidadas y me traje un loco impulso por volver a leer sus obras…y lo hice. Ese fue el plus al que nos acostumbra el director…nos llevamos algo a casa para leer.

Si cuando pasa por el cine Los Angeles recuerda la época en la que veía películas que traen nostalgia, anímese y entre a ver la obra…la nostalgia y el recuerdo están ahí…siempre al alcance de la mano. Si no leyó obra de Alfonsina Storni…está a tiempo…pruébela un poquito y le aseguro que gusta todo. Si tiene ganas de escuchar una linda canción también entre…hay de eso. Hay de todo.

María, agradecida con Darío, por la invitación y por Alfonsina.

Escuchar canción

Shopping & fucking Viernes, May 25 2012 

Por fin pude llegarme un Viernes a El extranjero a ver Shopping & fucking. 

Se podría decir que es una obra sin maquillaje, sin eufemismos…las cosas se dicen por su nombre…es honestidad cruda.

5 personajes absolutamente marginales viviendo una historia de decadencia de todo el sistema.  Me pasó algo raro mientras la veía: de entre la violencia que deambula todo el tiempo por el escenario…de pronto surgió la ternura de la mano de Lucas Lagré. Lejos, quien creo hace el mejor trabajo de la obra. La carencia de su personaje no nos puede ser ajena…se me escaparon unas lágrimas por él. 

Ya sabrán que no es una obra lineal que se pueda contar en este espacio. No vayan con niños ni esperen salir para arriba. Les aseguro que unos minutos después del final dirán casi al mismo tiempo tremendos actores para tremenda obra. Eso me pasó a mi.

Dejaré pasar unas semanas y otro Viernes apareceré por el lugar. Seguramente me quedaron cosas sin ver.

María, viendo muuuucho teatro…

 

Por amor a Sandro Domingo, May 20 2012 

Normalmente, cuando tengo ganas de escuchar una canción, busco el disco y la escucho. Gracias a la generosidad infinita de Nati Cociuffo, cuando tengo ganas de escucharla cantar…además de tener las canciones de Natural, me llego al teatro y la disfruto en Por amor a Sandro.

Linda tarde de Domingo…lluvioso…gris…de las que dan ganas de salir a hacer cosas (a mi al menos). Qué lindo ir al teatro a la tarde!!!

Esta vez el público fue heterogéneo…había nenas…pero también público en general.

Aparece Alicia una tarde de lluvia y su recuerdo del inicio de la historia nos lleva a un estudio de TV donde quien sería luego Sandro de América daba sus primeros pasos. La pasión nació en ese minuto y no se terminó nunca.

Las 4 (cuatro) décadas que transcurren sobre el escenario están plagadas de emoción y humor. Nos permitimos recordar, añorar y nos divierte. Y me animo a usar el plural porque mirando alrededor me doy cuenta que no soy la única.

Cociuffo, Samartín y Gimenez son los protagonistas pero todo el elenco tiene su momento de lucimiento…todos se ganan el aplauso de final. Aplauso que obliga a un plus para sacarnos el sabor amargo de lo que podría ser considerado el final de la historia.

Perdí la cuenta de las veces que la vi…de la misma manera que ya no recuerdo las veces que escuché una canción que me gusta mucho. Seguiré yendo…cada vez que pueda estaré disfrutando del enorme talento que allí se despliega. Innegable sentir que Fernando Samartín ES Sandro…quizás eso sea lo primero que surge como comentario…pero enseguida se reconoce que Natalia Cociuffo compone a una Alicia impecable que muta sobre el escenario…desde una adolescente tímida a una muchacha sexagenaria…especial siempre…

Un placer para terminar el finde de la mejor manera…

María, por ese palpitar que tiene tu mirar…

Lejos, Lontano, Faraway 2012 Domingo, May 20 2012 

En español, italiano o inglés…la idea es la misma.

Volver casa, además de permitirme despertarme en mi cama y hacer llamadas locales para escuchar voces que se extrañan, permite ver obras de teatro que hacen bien al alma. Grandes aventuras que transcurren en una escenario de un lugar acogedor.

Tuve la buena fortuna de haberla visto varias veces y permítanme decir que quizás el libro sea el mismo, pero la obra nunca fue igual…fue creciendo de función en función.

Una voz en off nos adelanta una historia fragmentada, incompleta…partes de relatos y fotos que dan cuenta de lo que pasó con las 3 cooperantes de O.P.A. (Organización platense por Africa).

Corría el 2005 y al campamento donde vivía Norita y Jenifer llega la larga Lily Troper. Llega rodeada por un halo de misterio, con su cabeza envuelta en un original pañuelo africano (gracias, gracias, gracias). Producto del shock llega hablando lengua extranjera, pero gracias al trabajo de la Licenciada en Comunicación Social (cuando la vean recordarán a aquella Princesa de Relaciones Públicas que comía galletitas Maná) pronto irá recobrando los recuerdos de sus orígenes. Es como cine de aventura…pero en completo y absoluto 3D. 🙂

Como en toda historia…todo se desarrollaba con cierta normalidad hasta que…

Aprovechen que las tienen un sábado más en el  Espacio Polonia y vayan a ver por sus propios medios como termina el cuento. Todo el lindo en ese lugar…y la obra ni les cuento: libro, actuaciones, luces, escenografía y música :).

María, volviendo a los buenos hábitos.

Imagen

Evita Lunes, May 7 2012 

Dificilísima tarea elegir la primer frase: he pasado un fin de semana inolvidable…y fue este último.Fui a New York a ver Evita.Podría terminar acá…está todo dicho…pero tengo ganas de proporcionar detalles.

Vuelo de American Airlines. Carreteamos…cuando casi casi íbamos a despegar nos informar que hay un desperfecto y debemos volver. Bajamos. Esperamos. Revisaron el motor, lo reparamos y se podía volver a subir. Algunas personas sentían temor. Yo no…sabía que nada malo podía pasar el día que iba a ver a Elena Roger haciendo de Evita en Broadway.

Viajé sin equipaje, eso me permitió ganar unos minutos por sobre los que cargaban maletas. Fui directo al hotel Wellington. Habitación 1112. Abrí la puerta. Cocina. Pasillo que llevaba a la habitación con cama king size, sillón de 2 cuerpos, TV de 30 pulgadas y una puerta. Puerta que llevaba a otra habitación con cama king size y TV de 30 pulgadas, un escritorio y baño. Una topetitud como diría alguien.

Caminé por la 7th avenida, luego por Broadway hasta el Marquis. Una entrada a mi nombre y a disfrutar un poco antes de la función.

20.00…sala llena. Delante del telón azul, una foto de Eva como la que aparece en la tapa de La razón de mi vida y otra de un caballero que no reconocí como un joven Perón…pero capaz si…no lo se.

Se levanta el telón y se escucha ‘Eva Perón spiritual leader of the nation entered immortality at 20:25 today’. Y ahí nomás arranca el requiem. Hombres, mujeres y niños de luto y llorando. Arriba imágenes reales en blanco y negro de alguna transmisión de la TV de aquella época. Ignoro el motivo, pero así como caían las gotas de lluvia en aquel velorio, sin querer dejé caer unas lágrimas.  Es una historia, pero en parte es nuestra historia…y no pasó hace taaaanto tiempo.

Aparece quien sería el relator de toda la historia encarnado en este caso por Ricky Martin y empieza a contar la historia de esta muchacha llamada Eva Duarte que empezó en un pueblo del interior y terminó siendo lo que decía al inicio ‘líder espiritual de la nación’.

Se rebobina en escena y la historia empieza a transcurrir y Elena Roger se va transformando y canta y baila y despliega todo lo que sabe hacer. Y llega aquel acto en el Luna Park donde conoce a Perón. Y así como empieza a convencerlo de que ella sería buena para él…termina de convencer al público de lo buena que es. Yo lo sabía de antes…pero bueh…el publico se renueva. Un par de escenas más y termina el primer acto con el escenario envuelto en banderas argentinas que caen desde los balcones. No se si es esa imagen que vuelve a mi mente o la temperatura de la habitación, pero se me eriza un poco la piel nuevamente.  Todos cantando ‘La nueva Argentina’!!

Entreacto. Tiempo suficiente para mandar mensajes a conocidos. La estaba pasando muy bien y lo quería compartir. 🙂

Segunda acto. Perón lleva de la mano a Eva al balcón. Ese balcón que todos miramos desde la Plaza de Mayo y recordamos la cantidad de cosas que allí sucedieron. A manera de encanto, de pronto, empieza a oirse It won’t be easy, you’ll think it strange. Qué momento!!! No había mosca que volara, ni caramelo que se pelara, casi no se respiraba. La capacidad entera del teatro rendida a los pies de Elena.

Sigue la historia, el vals de Eva y Che, y la canción que no estuvo en la versión original: You most love me. Si hubiera un medidor de emoción hubiese empezado a marcar una subida pronunciada. Conforme avanzaba el tiempo se acercaba el final y ese medidor seguramente ya no tendría más escala para marcar. Y luego la ovación del final…un orgullo que solo se puede expresar aplaudiendo. Aplaudiendo y viendo al público aplaudir. Qué linda sensación!!! Lo único que puedo decir es que unos 10 minutos después de haber terminado la obra, ya en el camerino, la señora Roger me dijo ‘vos lloraste’. Y si…¿qué duda cabía?

La vida, en su infinita generosidad me permitió estar ahí.

Varios amigos preguntaron si tomé fotos. ¿Para qué? – pregunté. Para tener el recuerdo – respondieron. ¿Perdón? ¿Alguien piensa que necesito una foto para recordar? Pero qué poco me conocen colegas.

Así como el público esperaba a Evita para fotos y autógrafos, New York me esperaba a mi y la disfruté.

María, la pucha que vale la pena estar viva…