Qué cosa es el amor Jueves, Nov 8 2018 

Muchas veces siento algo…no sé cómo decirlo…prendo la radio y hay una canción que lo dice por mi. Ahí me doy cuenta qué hay alguien escribiendo la banda de sonido de mi vida…una playlist que no diferencia estilos…con un denominador común que sería canciones que hablan de mi.

Hoy fui al estreno de “Que cosa es el amor” en el Teatro la Comedia. La pluma de Julio César Fernandez armó una playlist perfecta. Nos llevo de la mano a su mundo, un viaje donde cada estación es un momento representado por una canción. Así pasamos por “Nadie”, de Liliana Felipe, “Yo se que tienes novio”, de Antonio Machin, “Aunque llegues a odiarme”, de Vicente Garrido, “Adoro” de Manzanero y alguna más que no recuerdo.

Entre tema y tema, un cambio de luces y Julio era otro. Confieso que en una canción (en teoría) triste…verlo con ese lei de flores verdes y blancas…aún cantando un desamor…me reí. Valoro mucho la gente que hasta con un sufrir me provoca una sonrisa…y ya en ese momento Julio se estaba transformando en un hacedor de momentos bellos.

Cómo si fuera fácil, un poco cantando, un poco jugando fue pisando fuerte. Y luego una estación sin música…una nueva transformación dejó salir adorables personajes que, cómo espero que vayan al teatro, no los voy a descubrir desde acá. Texto de Julio, dirección de Paola Krum que sigue sorprendiendo en su rol de directora. Quien sabe con qué técnicas logró ese resultado que le hizo llegar a las lágrimas…las mías, las de Julio y las de ella misma en el momento de cosechar en forma de aplausos el tremendo trabajo que hicieron. Una composición de personajes sorprendentes!!

Carlos Britez como director musical dio el marco ideal para la performance. Un poco al piano, un poco con violín…siempre a punto.

Y cuando creí que estaba todo dicho, lentamente empezó a brotar un recuerdo en mí al escuchar una noche tibia nos conocimos, junto al lago azul de Ypacaraí…

Así como algunos hacen magia con una varita, otros cantan como susurrando al oído y nos dejan a la vera del lago regresando el tiempo a la época que era una kuñataí.

La sala se llenó a amorosos aplausos cómo provocando. Desafío a que intenten la experiencia…es una obra que transforma…abre una puerta para ir a soñar.

Salí con muchas ganas de respirar hondo, de llenarme los pulmones de aire fresco, caminando por Santa Fe…silbando.

María, esperando que vuelva a ser miércoles 😀

Elena Roger, artista sustentable – Jujuy andino Miércoles, Nov 7 2018 

Elena es una de esas cantantes que cuando se comprometen con una causa lo hacen de verdad y completamente. Aceptó participar de Jujuy andino y no se anduvo con chiquitas: se instaló en la ciudad toda la semana y participó activamente del festival colaborando con tips en pos de comunicar masivamente lo que siempre transmite en sus conciertos. Usa ropa reciclada, insta a proteger el planeta, nuestro hogar, y propone pequeños cambios individuales, sabiendo que es lo único que llevará a un cambio global.

La noche fue programada como en 2 actos: el primero a cargo de unos fenómenos que formaban la Orquesta Infanto Juvenil que la rompieron haciendo la Obertura de Nabucco de Verdi, un vals venezolano, el Malambo de la obra de Ginastera, un fragmento de Los murciélagos de Strauss y un par más que ahora no recuerdo. (Para ser 100% sustentable no había programas impresos…todo lo que comente acá es lo que quedó en mi memoria).

Luego de ese momento, algunos músicos de la orquesta cambiaron de lugar para hacer espacio a Javier López del Carril en la guitarra, Carlos Britez en piano, Osvaldo Tabilo en batería, Elena Roger en voz y magia…y Sergio Jurado manejando la batuta.

Tuvimos la buena fortuna de escuchar las versiones sinfónicas de Tiempo Mariposa y otras, concebidas por Lopez del Carril y Britez. Fue como estar en el Colón 😎

El repertorio fue variado…in crescendo… como siempre. Infaltable “El tiempo de los mares” de Lisandro Etala como recordatorio de lo que pequeños descuidos le están haciendo a los mares. Varias de Javier López del Carril, mi favorita “Por Suerte”. Y cómo todo termina en algún momento se advierte que deberíamos empezar a decir adiós. Sin más introducción que algunos acordes conocidos y un suspiro generalizado y la infaltable Non je ne regrette rien hizo presente el talento de Piaf por unos minutos. Inevitable para mi no ver la escena del final de la obra al escuchar esa melodía. Piel de gallina!!

Y si de recordar grandes musicales se trata…No llores por mi Argentina debía estar…y estuvo.

La generosidad de la cantante me permitió conocer a Mónica Pacheco y a Pucho González para ponerle raíz jujeña a la noche.

La lluvia me acompañó la salida…la lluvia y una especie de vibración especial que producen los recuerdos musicales. Fiel a mi estilo de silbar cuando estoy contenta…me fui silbando. 🙂

María, sustentable…