Drácula…20 años Jueves, Mar 31 2011 

Ellos – Campa/Pichot Domingo, Mar 27 2011 

De los muchos géneros que puedo ver sobre un escenario, huyo de los magos y del stand up. Los magos porque no me gustan y el stand up porque para hacerme reír tendrían que ser Seinfeld.

Un tema es que todos los monologuistas que vi, se dirigen de manera individual a la platea. Lanzan preguntas como buscando complicidad ¿viste que pareciera que las mujeres solamente nos preocupáramos por la limpieza y el tránsito lento? La observación respecto de las publicidades en TV me parece acertada…pero no me cabe eso de tener que ser cómplice de lo que dicen. Diferente sería si usaran el plural: ¿vieron que cada vez que mantan a un supermecadista chino dicen que es por un ajuste de cuentas? Esa construcción me cabe más. El plural suena integrador…el singular me parece necesidad de complicidad…y no era necesario.

Anoche fui al Velma Café a ver el show ‘Ellos’. Ellos son Malena Pichot y el buen mozo de Ezequiel Campa. Lo tenía que decir…perdón…es muy buen mozo…sépanlo.

Lo bueno del esquema del stand up es que se puede saltar de tema en tema casi casi sin hilo conductor. Casi como una conversación de mujeres diría. 🙂

Por momentos lloré de risa…linda sensación.

Recomiendo la dupla que va a seguir en el Velma durante Abril. Hay que ir con ganas de divertirse…y seguramente lo van a lograr.

No volvería porque el factor sorpresa no estaría presente y no se si me reiría 2 veces de lo mismo…pero estaría bueno que vayan y después me digan qué les pareció.

María, terminando el finde…

Buenos Aires en vela Domingo, Mar 27 2011 

No soy de elegir como lugar de salida sitios donde hay multitudes…pero la noche de hoy ameritaba la excepción: Elena Roger en el Obelisco dando inicio a ‘La hora del Planeta’, teniendo a ‘Buenos Aires en vela’ como marco.

Multitud de sillas vacías cuando llegué…con la oportunidad de presenciar la prueba de sonido de Elena y su banda: bajo, cajón y la guitarra de Javier López del Carril.

Poder escucharla con el Obelisco de fondo es una imagen que estoy segura no se borrará tan fácilmente.

Puntualmente apareció la gente de Vida Silvestre para presentarla. Giré para ver el público…una multitud había ocupado todas las sillas vacías y otra se formaba detrás de las vallas esperando disfrutar del show.

Como cada canción que interpreta Elena, hizo suya esta noche ‘Yo vengo a ofrecer mi corazón’. Un par de canciones más y luego el solo de su voz diciendo ‘Y se abrirá todo el cielo, no será un día normal..’. Por debajo del abrigo se me erizó la piel…la comunmente llamada piel de pollo que suele aparecer de emoción.

Entre canción y canción recordando el motivo que nos llevó al lugar: tomar conciencia de que depende de todos nosotros lo que le pase al planeta. No es nuestro…pero debemos cuidarlo para dárselo en condiciones a nuestros hijos.

Casi en el final de la prueba de sonido llegó un grupo de jovencitas que corearon ‘Las cosas tienen movimiento’ como deseando que la canción esté en el repertorio de la noche. No estuvo esta vez…el bis lo hizo con la multitud manifestando ‘yo vengo a ofrecer mi corazón’. Precioso final.

Y casi sin darnos cuenta se hicieron las 20.30…y al igual que Río de Janeiro, San Pablo y 19 ciudades más de nuestro país…algunas luces se fueron apagando. Los monumentos emblemáticos de la ciudad quedaron a oscuras como el Big Ben en Londres, la Acrópolis en Atenas, la Piazza Navona en Roma, la puerta de Alcalá en Madrid y tantos íconos de las ciudades por donde había pasado el huso horario indicando las 20.30 local. El fondo perfecto fueron los tambores de Buenos Aires Tayco. Sentí el batir de esos parches japoneses como una manera de hacer llegar buena energía a la cercanía de nuestras antípodas.

María, disfrutando de la noche…toda en vela… 🙂
P/D: Como era de esperar, en estos eventos raros se conoce gente rara: las niñas que pedían por ‘Las cosas tienen movimiento’ siguieron su recorrido buscando lugares donde escuchar tango. Muy bien ahí!!!!

Escuchar canción

El sistema de la víctima Jueves, Mar 24 2011 

¿Quien coloca a una persona en la posición de víctima? Si el mismo sujeto es quien se ubica en ese lugar…¿sigue siendo víctima?

Anoche asistí a una función de ‘El sistema de la víctima’, excelente unipersonal de la señora Mónica Cabrera, que en cuestión de segundos entre escena y escena se va metiendo en la piel de todas las víctimas.

El espectáculo va como in crescendo…desde Rosemarie, la novia abandonada en el altar, hasta Amparo, la enana que canta tangos; todas señoras que describen la circunstancias que las llevaron a ser víctimas: la falta de suerte…la injusticia…la vida…

Todo el talento de la señora Cabrera al servicio de ese espectáculo…se la percibe en cada uno de los cuidados detalles. Siempre supe que es una gran actriz…había olvidado que también canta…y muy bien.

Algo más de una hora para disfrutar de un muy buen espectáculo en un lugar agradable. Hay que ir…recomendar…y volver. Vale la pena.

María, víctima de mi propia agenda… 😉
La carpintería

Sólo lo frágil Domingo, Mar 20 2011 

5 historias. 5 personajes encarnados por la cameleónica Paula Ransenberg que pasa casi con naturalidad de ser Alberto…no ‘Don Alberto’…sino Alberto, a estar en el fondo del mar…y de jugar con su muñeca a transformarse en geisha.

Muy cuidados todos los rubros técnicos…cada detalle mereció consideración y todo ser resolvió con precisión suiza. Se ve la transformación sobre el escenario…la muñeca no solo es muñeca. Abro paréntesis…diciendo esto me sentí dentro de ‘En el hospicio’, canción de Pastoral que dice ‘Me hace mal la realidad de saber que el perro es perro y nada más’. Cierro paréntesis y vuelvo a la obra.

Un párrafo aparte merece el final ‘musical’ del tercer acto. No se puede contar para no arruinar la sorpresa.

La hora que dura la obra pasa volando. Me quedé con ganas de más. Sentí que a Paula Ransenberg le sobra talento para montarse en 2 ó 3 personajes más…aunque quizás la idea es dejarnos con esas ganas para tener que volver…o recomendar.

María, final de finde…

El pasado es un animal grotesco Lunes, Mar 7 2011 

Escenario giratorio…dividido en cuadrantes. Cada uno es el lugar donde transcurre la historia de los cuatro personajes. Escenario en constante movimiento…como las escenas.

Podría decirse que la obra es un relato…o una serie de ellos. En cada porción de la escena, aleatoriamente, uno de los actores describe la situación que está viviendo otro…y en ocasiones alguno más aporta a la historia.

El inicio data de 1999. Victoria encuentra unas fotos de su padre y su otra familia. Pablo encuentra una mano humana en una caja. Mario vive con Dana. Laura inicia un viaje a París.

Las fechas van indicando el paso del tiempo y las circunstancias de los 4 personajes.

Manera original de plantear historias. Excelente trabajo de quienes se encargan de ir montando cada escena en el preciso instante en que desaparece de la vista del público…para aparecer nuevamente como si fuera un carrusel. No hubo falla alguna.

La creatividad suple un poco, para mi gusto, la duración de la obra. En un momento sentí que era momento de terminar…y todavía faltaban unos cuantos años. Desde el punto de vista personal, imposible cercenar la propia historia para hacerla adecuada en duración para otros. Creo que algo así debe pasar cuando se intenta escribir y contar 4 historias.

Cuatro actores que se sumergieron en ese vértigo que es la vida…y el escenario. Nunca un deseo de bajar o de detener. Gran trabajo de los actores, sumamente equilibrados, en ese sentido: Pilar Gamboa, Javier Lorenzo, Juan Minujín y Julieta Vallina.

Se termina el Domingo que viene. Si quieren ver algo original…vale la pena.

María, disfrutando del finde laaaaaargo

Ala de criados Sábado, Mar 5 2011 

Lo primero en lo que pensé al terminar la obra fue ‘qué buen libro’…y lo sigo sintiendo así.

Una semana en la que hay una gran revuelta en Baires originada por un reclamo salarial…3 niños bien en Mar del Plata y Pedro, un palomero de La Plata devenido en cuenta propista pintan al detalle a nuestra sociedad del año 1919.

En poco habrán pasado 100 años. Mismo país. Tristemente, en algunos casos, mismos conflictos, mismas verdades.

Una Tatana contando en primera persona la anécdota familiar de aquella semana, sumergiéndose en la historia como lo hacen las toninas a las que mira como si fueran blancos. Un Emilito que me llevó al borde de la tentación de risa en muchos momentos…y me soltó y no pude evitar reír…y mucho. Un Pancho medido, inteligente, cauto por momentos, arriesgado en otros y Pedro…la clase obrera que estuvo, está y estará por los siglos de los siglos intentando buscarse un lugar, culpado por querer simplemente encontrarlo.

Se hablaba castellano…pero algunas de las frases/palabras que se usaban en la época casi carecen de sentido para mi. El significado se lo daba el entorno o la siguiente frase o la posterior o un gesto. Imagino que eso le pasaría a cualquier mortal del 1919 que se asoma unos minutos a cualquier conversación entre 4 persona en una playa. Me viene a la mente una palabra que detesto, usada como muletilla, como reemplazo de nombre y como insulto, que no aparece ni una sola vez en todo el texto. Razón más para aplaudir la obra al final.

Como quien enseña a hablar a un loro, las primeras palabras que suele aprender el ave, o el extranjero en un país que usa otra lengua, son las que comúnmente se llaman ‘malas palabras. Me disculpo por usarlas en este ámbito, pero supongo que sabrán ustedes entender que sirve para ilustrar esta historia de gente como los Beristaín , Guerra, Guerrero, Gerrico, Figueroa y Testa: pelotudo al incienso, opa de estación, cabeza de culo, pelotuda de atar.

Lástima que mi memoria no es la que era, sino, les contaría la obra completa. Toda ella en imágenes me revolotea. Hay olor a gresca, tufo de cuarto de criados, amenaza de engañifa, gusto a oruzú y a regaliz, añoranza de los quevedos. Escribo ahora, de madrugada, con poca luz, esperando que el dormir no me las borre.

No me lleva el entusiasmo al recomendar la obra…me mueve el deseo de compartir. Es un trabajo inmejorable de Mauricio Kartun en el libro y dirigiendo a Alberto Ajaka, Esteban Bigliardi, Rodrigo González Garillo y Laura López Moyano.

María, sin dudas, voy a volver.