Hacerlo en público Sábado, Sep 29 2007 

Cuando no existían estos concursos de cualquier cosa en televisión, el colegio solía proponer algún tipo de sana competencia. Desde tercer grado las maestras me anotaban en el concurso de lectura. No podíamos leer antes el texto, nos lo presentaban en el momento. No me recuerdo nerviosa…iba a leer…conocería un nuevo cuento y eso era suficiente.

Ya de grande, incursionando en la docencia, alguna vez me he dirigido a mis alumnos y creo haber concitado su atención.

En el trabajo, una que otra presentación he tenido que exponer. Afortunadamente no me asoma la timidez en esos casos. Saludo, los miro a la cara y arranco.

Como público asistí a muchísimas conferencias. Desde hace unos años disfruto de la modalidad “teatro leído”.

A solas, la lectura también es buena compañía para mi.

En las últimas semanas leí que los candidatos a presidentes viajan a otros países y continentes y se hacen escuchar. Pareciera que lo que tienen que decir es más o menos importante depende de quien los escuche.

Si eso es verdad, el cuento del mono Bubu que vivía en una granja y se levantaba con ganas de desayunar debe merecer algún premio. Logramos que 33 niñitos de entre 2 (dos) y 5 (cinco) años acercaran sus sillitas y se prestaran a escuchar un cuento.

Díganme si alguien vio alguna vez un auditorio más prestigioso? Tenemos muchas fotos más…pero para muestra sobra un botón.

Empezó Alejandro con la historia de la granja hasta la aparición de las ovejas. Ahí me entregó la posta y seguí la historia hasta que todos los animales desayunaron.

Después Martín contó la rutina de Maisy antes de ir a dormir: lava sus dientes, se pone un pijama, apaga la luz, abraza a su osito y duermen.

Menuda tarea le tocó a Alejandra: una mamá pata extravió a sus 5 (cinco) patitos y a lo largo del cuento había que encontrarlos. Aparecieron, y…de paso…recordamos los números de 1 al 5. Algunos ya los sabían…otros los aprendieron con nosotros.

La verdad, un lindo final de semana. Ayer Viernes al mediodía partimos para la Villa 31, en Retiro. Justo al lado de la sala de primeros auxilios y un comedor comunitario, está la guardería “Virgen del Rosario”. A diario muchos niños son dejados al cuidado de Yolanda y María para ir a trabajar…y ellas…con poco…los entretienen.

Una de las primeras nenas con las que interactué ensayaba su instinto maternal haciendo dormir la cabeza de una muñeca. El ojo izquierdo y el resto del cuerpo se habían perdido.

Pese al trabajo de todos, no logramos que Martín saliera de debajo de una mesa. Espero que la semana que viene se siente con más confianza.

Una pequeña con poco vocabulario, cada vez que quería algo tironeaba mi remera, me llamaba “ma” e intentaba hacerse entender con su media lengua.

Después del cuento servimos medio vaso de leche chocolatada con 4 redonditos de cereal para cada uno. Dieron las gracias y aplaudieron.

Salimos cubiertos de besos…saludados con manitos que nos pedían volver. Y lo haremos.

María, sorprendida por encontrar niños que todavía se alegran con cosas simples…
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Siempre la misma historia Jueves, Sep 27 2007 

Limpiando los mensajes enviados desde mi celular, me di cuenta que muchas respuestas fueron “bien, con sueño”. Seguramente alguien me preguntaba como estaba y eso contestaba.

Es posible que alguien tenga sueño casi todas las mañanas? Los días que trasnocho…vaya y pase. Después de un happy hour no puedo pedir mucho…pero me parece que son muy seguidos.

Alá que lo tiene todo escrito, anoche, me dio la respuesta. A la medianoche, horario en el que me debería estar durmiendo, la señora de arriba, la bebedora, quiso secar las cortinas.

En un extremo está quien lava y seca su ropa al sol…del otro lado yo con mi lavasecarropas. En el medio…el Koh-i-nor. Supe tener uno. Centrifugaba como ninguno…pero había que saber acomodar la ropa para que balanceara.

Parece que las cortinas no fueron colocadas de la manera adecuada y el aparato empezó a zarandearse que era un contento. Previamente hubo una discusión porque la dueña de casa quería enchufarlo en el balcón, como siempre, y su invitado insistía en que no había ficha alguna…que debía usar un alargue. Lo insultó y lo echó. No se fue. Afortunadamente estaba cerca y la ayudó a sujetar el electrodoméstico cuando éste empezó a moverse como un robot de película de ciencia ficción.

Luego de escurridas las cortinas, era menester colgarlas. Algo se perdió y se culpaban mutuamente. A eso de la 1.00, ignoro el motivo, nuevamente el caballero fue objeto de un hostigamiento increíble. Jamás me animaría a repetir los diálogos en este lugar.

La última vez que miré el reloj eran las 3.35…siguieron un rato más y no sé como terminaron…al fin me dormí.

Anteriormente, ante una circunstancia similar, llamaba ofreciéndome a pedir ayuda a la policía o subía para ver qué pasaba…pero ya no confío en mi poder de persuasión.

A las 7.00 sonó mi despertador. El rayito de sol que entraba por un hueco de la ventana trajo la luz a mi casa. Levanté el teléfono y la llamé. (El número está pegado al lado del aparato).

Atendió con una inconfundible voz de sueño mezcla con resaca. Sin ensayo, arrojé una frase entera sorprendiéndome por la extraña lucidez que me invadía. Y la recuerdo textual: señora, son las 7.00 de la mañana; supongo que tiene sueño…pues yo también. Debido a su comportamiento de anoche, me fue imposible dormir hasta pasada las 3.30 por lo que ahora tenemos el mismo sueño…pero yo me tengo que levantar mientras usted puede seguir descansando hasta mediodía. No creo que eso sea justo…por favor…esta noche intente comportarse o por lo menos descontrolarse en un horario adecuado para personas que todavía trabajamos. Y, de ser posible, no arroje tantos improperios sin fundamentos a sus visitantes…suelo pensar que necesita ayuda para deshacerse de ellos. Hice una pausa y me aclaró que el señor de anoche es un gran amigo, muy bueno, un pan de dios y que no sabe lo que le pasó. Prometió no volver a incurrir en la misma acción. Ignoro si será capaz de honrar su palabra.

Se que no es la solución. Pero me supo un poquito a una tonta venganza. Es de necios disfrutarla…pero saben hace cuantas noches no logro dormir como corresponde? Si no es la policía es algún objeto contundente cayendo en el toldo de la planta baja o son simplemente sus gritos en el balcón…pero siempre ocurre algo que altera lo que debería ser un sueño placentero.

En este momento sólo quiere meterme en la cama, taparme y soñar que el edificio fue abandonado y nadie me va a despertar. Quizás piensen que pido poco….pero no se equivoquen…estoy pidiendo algo de cordura…y siento que la estoy perdiendo!!!!!

María, esperando dormir de un tirón…

Todavía no empezó Lunes, Sep 24 2007 

Leí en el diario que la primavera todavía no empezó. Teniendo en cuenta las temperaturas que se vienen, claro está. El calendario ya marcó el fin del Invierno y Crónica está contando los días para el verano.

Durante mi infancia y adolescencia, muchas veces hemos postergado el inicio “formal” de la estación porque las condiciones climáticas no daban para el pic-nic. Con lluvia no se podían llevar las guitarras, los sandwiches de milanesa, las galletitas con paté y el bizcochuelo para los mates.

El primer año del Urquiza de Caballito se reunió para festejar…pero…déjenme que les diga algo sin faltarles el respeto: comprar un Big MC con papas y gaseosas grandes e ir a comer juntos al Parque Rivadavia no es ni se parece a un pic-nic para festejar el inicio de la primavera. Y pagar el menú con los tickets de la tía tampoco. Se supone que tuvo que haber producción previa…llevar música…conseguir una lona grande…asegurarse el suministro de agua caliente para el mate de la tarde…procurar una pelota, etc, etc, etc.

Los tiempos cambian, lo sabemos todos. Pero juntarse en la vereda, comer el menú imperialista y mandarse mensajes de texto con los amigos que están haciendo lo mismo en otro parque no merece llamarse “festejo por el día de la primavera”.

Como toda persona grande, soy reiterativa. Llevo contada más de una docena de veces las estudiantinas de Esquina. Música y bebida en la playa. Medida la ingesta de alcohol, lo más “raro” que podía pasar es que metieran a alguien al agua y en la maniobra éste perdiera su ropa interior y no pudiera salir del río hasta que un compañero/primo/hermano fuera hasta su casa a traerle algo para taparse.

Un año quisimos innovar y fuimos a la isla. Nos llevaban un día y nos buscaban al otro. Nos organizamos para que todos llevemos los necesario y podamos disfrutar de un lindo fogón. El menú era variado. A la noche guiso de fideos, al mediodía pescado asado, si pescábamos, o guiso de arroz. Estábamos preparando el festín para la cena. Repasamos la lista y vimos que a Cayete le tocaba llevar la salsa de tomates. Estaba jugando a la pelota. Interrumpimos el partido para preguntar dónde había dejado la latas. Con total desparpajo dijo “para no venir cargado traje la plata”. Ese era uno de los lugares que hasta un millonario era pobre…los únicos habitantes de la isla eran los mosquitos y alimañas varias…y sabíamos que no tenían salsa de tomates para prestar…

Pero no fue importante. Creo recordar haber comido el guiso de fideos más rico…sin salsa de tomates…pero saboreado en una ronda alrededor de un gran fuego…para luego terminar mateando con tortas fritas…haciendo palmas al ritmo de las pocas canciones que le podíamos arrancar a la guitarra.

A veces pienso que sería lindo repetir…pero pensar en no tener baño, ni almohadas, ni sábanas limpias, me hace desistir de tal proyecto. El finde en Rodizio Luján estuvo bueno…

María, quieriendo un pic-nic…pero más burgués…

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Mañana campestre
Arco Iris. Gustavo Santaolalla

Mañana campestre
perfumada de azahar.
Un gorrión se escapa de tu voz,
en el río la cara de los dos.
Y el viento nos cuenta
la historia de un lugar.

Corramos al bosque
a preguntarle a un nogal
si es verdad que llueven rosas de cristal,
si la luna se ha ido a pasear.
Y el viento nos cuenta
la historia de un lugar
Mañana campestre…

Empezamos a conocernos!!!! Domingo, Sep 23 2007 

Al marcar las notables diferencias entre vivir en el interior y en algún departamento de la capital, es muy común decir “viven en el mismo edificio y no se conocen”. Es verdad…creo que no es ni bueno ni malo…pero no nos conocemos todos.

Esta tarde algo empezó a cambiar.

Estaba yo muy tranquila leyendo…ya había terminado las habituales tareas domésticas y disfrutaba de mi tiempo de relax, cuando escuché un grito. Inevitable entender la palabra que se gritó “GOL”….con muchas repeticiones de la letra “o”…(GOOOOOOOL). No supe de quien…el football no me pierde.

Al rato…otra voz esbozó el mismo grito. Pocos minutos después otro. Alguien abrió una ventana y empezó una discusión. Podría haber ignorado todo…pero tampoco vivo en una burbuja. Me asomé por la ventana del comedor buscando el origen de la reyerta. Cual incidente Susana/Huberto, voló un cenicero y otras cosas que no supe que eran. En general, al levantar la voz se pierde claridad…no sabía qué se decían…hasta la última frase “bajá y arreglamos esto”.

Bajaron ellos y bajamos muchos. Empezaron a increparse y después pasaron a los puños. Afortunadamente ocurrió en el horario en que los encargados de los edificios están las veredas. No dejaron que pasara a mayores…los separaron y apaciguaron ánimos.

Para que no pareciera que bajé solo a eso, enfilé para el supermercado…sin dinero, sin tickets, sin monedas, sin nada. Di la vuelta manzana y volví.

Además de ver un espectáculo vergonzante, conocí a algunos vecinos…

María, volviendo al libro…

Reivindicando la maldad Viernes, Sep 21 2007 

Poco suele costarnos sentir simpatía por los buenos de las películas…pero hay que sostener una actitud a favor a Lex Luthor, Bill de Kill Bill, el Pingüino, el Hombre Lobo, doctor Maligno, el Satánico Dr. No o el Coyote.

Nos interiorizamos sobre la vida del bueno…del héroe, pero no nos ocupamos ni un poquito de los otros.

Hace unos 10 días, me tocó hacer la evaluación de una chica que pusieron a trabajar conmigo. En el momento de la asignación le dijeron que debía aprender todo lo que yo hacía, debía ser mi backup.

El primer mes no conseguí siquiera que empezara. El segundo me senté en el escritorio de al lado.

Podría describir las actividades de todos sus días de la misma manera: llegar, limpiar el escritorio lentamente, ir al baño, buscar agua para el mate, preparar el mate, tomar mates, leer los correos recibidos, contestarlos, y cuando terminaba TODO eso, empezar con algo de la tarea que yo le asignaba.

Solía mirarme con cara de loca mala cuando le preguntaba como le estaba yendo mientras escribía e-mails o chateaba. Trabajaba más o menos 1 hora y media y se iba al gimnasio. Se tomaba bastante más del tiempo asignado al almuerzo. Volvía y comía en el escritorio. Después nuevamente limpiar el escritorio, leer los e-mails, contestarlos, hablar por teléfono y…con suerte…volver a trabajar en algo de lo asignado. Trabajamos hasta las 18.00…hubo días que desde las 15.15 no hizo nada más.

Casi a diario le recordaba que tenía que capacitarse, que practicara, que preguntara si algo no entendía, que leyera el material que le daba, etc, etc, etc.

Llegó la jornada previa a dar mi informe y la invité a charlar en privado. Le pregunté si tenía algún problema personal o algún tema en particular conmigo o desagrado por la tarea. Me contestó que no le interesa la profesión…que ella prefiere otra cosa. Me dio la razón en que no ahondaba los temas que le daba y que no demostraba interés.

3 días después, un rato antes del mediodía, di mi informe. Poco antes de la merienda le informaron que la desafectaban del proyecto porque no había cumplido los objetivos. Cuando llegó de la charla le pregunté si quería hablar…me dijo que no.

Al día siguiente me pidió juntarnos para que le aclare lo “tan malo” que hizo que le valió una evaluación negativa.

Le pedí que no me obligara a dar mayores detalles porque podía lastimarla. Hablé de manera general de su tarea de los últimos meses y le expliqué mi punto. Insistió y tuve que entrar en detalles. Confieso que me dio más vergüenza a mi que a ella decir “no se qué hacías…pero trabajar no” o “no demostraste ni una sola vez que tuvieras interés en aprender o en trabajar”. No conforme, pedía más ejemplos. Continué diciendo que nunca vi en ella deseo de superarse. Levantó el hombro haciendo el mismo gesto que hace mi Tutu cuando le dicen que si se lleva una materia estará castigada y me dijo “y qué si no quiero superarme?”. Y en ese momento supe que tenía razón…lo que yo pensaba eran conductas universales, pueden ser indeseables para otros.

Para terminar el tema, hice formal mi evaluación, punto por punto y cerré el tema.

Obviamente, esta es una cara de la moneda. Al decir de la muchacha, la despedían porque yo había dicho injusticias.

Imagínense, si pueden, la actitud del resto del equipo hacia mi. Mentiría si dijera que no me importa…pero no se puede obtener todo en la vida…me di cuenta que no puedo pagar todos los costos.

Lo bueno de todo esto fue que el resto de los compañeros nunca habían interactuado con ella, pero haciendo causa común, le organizaron un almuerzo de despedida al que no fuimos invitados “los malos”.

Éste tipo de temas se esparcen como un virus…me conoce gente que ni sabía en qué proyecto trabajaba.

Sin pretenderlo, me he pasado al bando de los malvados…no es un orgullo…pero se que me asiste la justicia.

María, la “mala” de la semana…jejeje

Depende…de qué depende… Jueves, Sep 20 2007 

Si 10 personas vivieran la misma historia…sería muy raro que la decena la cuente de la misma manera. A manera de ensalada, el relator le va agregando como aliño su propio estado de ánimo…tono…y manera.

Lo que me estoy dando cuenta es que la misma persona puede contar, o vivir, la historia diferente…o la interpreta de otra manera.

Creo que el tiempo hace un trabajo notable con cada vivencia. Ejemplos:

– Lo que ayer era un “dormimos cucharita” hoy tranquilamente es un “no sabés…amanezco toda dura porque no me puedo mover de noche…lo tengo pegado a la espalda…”.

– Ayer “tenemos el sueño pesado…ni el tren me despierta” hoy “…levantate que tenés que ir al colegio…dejame tu cama a ver si puedo dormir algo…los ronquidos de tu padre no me dejan pegar un ojo”.

– Ayer “la verdad…llegué cansada a casa…pero bueh…nunca TAN cansada como para decir que no”….hoy “me hice la dormida…no daba más”.

– Ayer “quedate un ratito más haciendo fiaca…traigo el mate y nos quedamos en la cama”…hoy…”te llevaste mis pantuflas!!! Por qué no te comprás unas y dejás de usar las mías…sabés que no me gusta levantarme descalzo…odio pisar el piso frío”.

Y cada uno tendría su propia historia. Lo que alguna vez lo pintó como “amoroso” hoy es poco menos que “ridículo”. Lo “atento y dedicado” se transforma en “cargoso” sin más.

Será que siempre fueron cosas ridículas provenientes de un cargoso o será que el tiempo y la rutina tiñe con el color del tedio lo que otrora fue rosa?

O será que nosotros hemos cambiado el color del cristal?

O será que sólo tarde aparece nuestro verdadero yo?

O será que somos grandes mentirosos y nos mentimos a nosotros mismos?

O será que estamos buscando “La gotita” sin darnos cuenta que el jarrón está en mil pedazos y tan sólo nos hemos quedado con unas pocas esquirlas?

Podremos volver a reírnos cuando veamos que babea al dormir o nos parecerá graciosa la forma que tiene su pelo al levantarse?

Será capaz de pasar el selector de la radio de AM a FM?

Tendremos ganas de ir al cine juntos?

Elegiremos como lugar para vacacionar una zona por la que nunca hemos andado?

Venceremos el temor de sentir soledad cuando estemos solos?

Resumiendo: seremos capaz de detener el tiempo y hacerlo volver?

María, viendo el marchitar de algunas cosas…

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Depende – Jarabe de palo

Que el blanco sea blanco
que el negro sea negro
que uno y uno sean dos
como exactos son los números
Depende

Que aquí estamos de prestao
que el cielo esta nublao
que uno nace y luego muere
y este cuento se ha acabao
Depende
Depende ¿de qué depende?
de según como se mire, todo depende

Que bonito es el amor
mas que nunca en Primavera
que mañana sale el sol
y que estamos en Agosto
Depende

que con el paso del tiempo
el vino se hace bueno
que to lo que sube, baja
de abajo arriba y de arriba abajo
Depende
Depende ¿de qué depende?
de según como se mire, todo depende

Que no has conocido a nadie
que te bese como yo
que no hay otro hombre en tu vida
que de ti se beneficie
Depende

y si quiere decir si
cada vez que abres la boca
que te hace muy feliz
que sea el día de tu boda
Depende
Depende ¿de qué depende?
de según como se mire, todo depende

Todos conocidos Domingo, Sep 16 2007 

Una vez aprendí que toda ley se supone conocida. Esperaba que no sólo las leyes se supusieran así…algunos hechos de la vida deberían gozar del mismo privilegio.

Durante mi niñez, jamás puse en duda que Esquina era un lugar conocido por todos. Teniendo mi mundo la distancia que separaba el Río Guayquiraró y el arroyo Guazú, como podía alguien no saber donde quedaba el Correo, el Banco, la unión telefónica o el mercado? Eran únicos y, además de permitir el intercambio postal, propiciar las comunicaciones, ser el centro de pagos/cobros y vender frutas y verduras, servían casi como puntos cardinales. Mi tía Ina vivía a la vuelta del Mercado, yo vivía arriba del Correo y me encontraba con mis amigos en la plaza frente al banco.

Ya un poco más crecida, aprendí que el mundo podía ser un poco más grande…pero el centro seguía siendo Esquina.

Crecida del todo, mudada a la ciudad y ya consciente de lo que es un puntito en el mapa, todavía me sorprendo cuando alguien conoce mi pueblo natal. Algunos lo recuerdan por la pesca, otros porque Diego Maradona iba seguido antes de irse a Europa.

Mi mundo es más grande…pero sigo creyendo que algunos lugares son conocidos por todos.

Ayer vi en eBay, la versión mundial de Mercado Libre, un producto a buen precio. Consulté cuanto saldría el envío a Argentina. Esta mañana recibí la respuesta. Estaba en inglés…pero les paso al traducción: si María, entrego en Argentina…el costo para cualquier lugar de Australia es de 35 USD.

Y nosotros que nos creemos el ombligo del mundo!!!!!!!!!! El que me contestó cree que Argentina está en Australia. No nos escandalicemos tampoco…es para equilibrar con los que no sabían donde quedaba Giorgia hasta la semana pasada.

María, medio perdida con tantos países nuevos…

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Igual que vos – Ignacio Copani

Yo vivo acá
conozco bien cada detalle
del barrio, de esta calle
Igual que vos
Me enamoré, pasé con diez
zafé con cuatro
y soy feliz de a ratos
Igual que vos
Y me han pegado
en las costillas y en el alma
y me han robado
la cartera y la ilusión
los mismos monstruos
que devoran tu esperanza
y te roban a vos
Yo vivo acá
más bien diría: sobrevivo
me empujan pero sigo
Igual que vos
La misma luz
el mismo barro en las rodillas
las mismas pesadillas
Igual que vos
Los mismos sueños
de creer que nuestros hijos
serán un día dueños de un país mejor
como el que vi
o por lo menos parecido
al que viviste vos
Yo vivo acá
con una flor, con cien espinas
me quedo en la Argentina
Igual que vos
Por unos pocos
minutitos de alegría
me aguanto tantos días
Igual que vos
Y aunque pensemos
de manera diferente
y yo no cambie
ni aunque me lo pida Dios
y este domingo
estés en el tablón de enfrente
yo soy igual que vos
Sufro a tu lado, reís conmigo
Mirame bien
Yo soy tu espejo
y vos el mío
Sufro a tu lado, reís conmigo
mis pasos siempre pasarán
por tu camino.

Seguí participando… Sábado, Sep 15 2007 

Algunas cosas cambian…afortunadamente otras no. La tarea “levantar nota de Contabilidad” me sigue incluyendo como parte del equipo. Se me puede culpar de muchas cosas, pero no de falta de creatividad.

Cuando en la terea leemos “Original de factura por $1000, con descuento del 10%”, cada una toma un rol y “actuamos” la transacción. En el primer intento soy compradora…siguiendo la rutina típica de la transacción…al final de la misma me quedo con el original y le dejo a “mi contadora” el duplicado. No era el final deseado…intercambiamos los roles. Pasé a ser la que vende y la alumna la compradora. Al final, se lleva el original de la factura. Saber donde va el descuento podría provocar hernias cerebrales, si es que existe la posibilidad, por tanto esfuerzo. Pero siendo una actuación, compenetrada con el personaje, entiende que es un beneficio obtener el descuento…y que es menos plata para gastar por la misma cantidad de mercaderías…ergo…es una ganancia…cuestión…se acredita.

Parece trivial y hasta pueril…pero mientras de resultado lo seguiremos usando.

Hay gente que sabe usar la frase adecuada en cada situación. Sentí que lo que escuché de boca de mi “alumna” era la indicada. No hubo pruebas ni entrega de trabajos prácticos como para traducir el resultado en números…pero escuchar “tía, pude participar en la clase…la profesora decía algo y yo podía decir algo”…fue claramente una manera diferente de decir “APROBÉ!!!!”.

La tarea no ha terminado…nos queda aprender a usar un libro ese con un montón de columnas que no sabemos bien qué se pone en cada una. (Mis disculpas a los contadores y a la memoria de Don Francisco Cholvis).

Mientras “actuábamos las transacciones”, recordamos una escena muy tierna: una tarde de verano paseábamos por el zoológico cuando vi a un famoso jugador de football con su familia. Siendo el muchacho integrante del plantel de Boca Juniors, club con el que simpatiza mi Tutu, no me pareció mal contárselo a mi pequeña compañera de paseo. Escuchar el apellido del jugador ya le provocó cierta exitación. Empezó a temblar y me agarró fuerte de la mano. Fijó la vista en las personas que yo le señalé de lejos e intentaba identificar al sujeto en cuestión. Al no tener la camiseta puesta, podía ser cualquiera. Volvió a preguntar “pero cuál es?”. Como para ubicarla geográficamente me agaché para compartir su visión y le dije “el que está al lado del puesto de venta de pochoclos”…volvió a mirar…seguía temblando y necesitaba estar segura. Con toda la inocencia de la que puede ser capaz un niño, se me acercó un poquito al oído y me preguntó “cual es? El que compra o el que vende?”. Aclaré lo obvio…es el que está comprando los pochoclos…el otro es el vendedor del puesto.  Pasados varios años entendió el chiste…hoy lo celebra.

Ahora comprende que las cuentas y los resultados dependen siempre del lugar de la mesa en la que se encuentre…como en la vida…solemos calificar al mundo como nos ha ido en la feria.

Debe ser por eso que todavía mantengo una mirada optimista?

María, satisfecha porque “pudo participar!!!”
P/D. Me pueden gustar cosas que no entiendo…por ejemplo esta canción. Memoriosos occidentales…de donde les “suena”?

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(Koni Priviredliviye por Vladimir Visotsky)

Metáfora va…metáfora viene… Miércoles, Sep 12 2007 

Increíble la cantidad de recursos que usamos cuando no queremos que alguien se entere de lo que estamos hablando.

Los codazos, guiños de ojos y pequeños toques en los tobillos acompañan a palabras evasivas como “lo que te conté la otra vez” o “ESE tema” o “el asunto” o “ya sabemos quien”, si se desea mantener una conversación dejando a otro al margen.

Todavía recuerdo una charla llena de metáforas con Esqui. Hablamos de una chica que durante toda su vida compró zapatos en la misma zapatería. De pronto se dio cuenta que no quería comprar más en ese local…pero tampoco se animaba a entrar a otro. Mi teoría es que había visto el zapato de sus sueños…el que seguramente le iría más cómodo…pero por temor o costumbre, no se animaría a preguntar el precio ni a decir que le gustaban. Y cuando se daba cuenta que estaba a punto de entrar al negocio, cargada de culpa volvía a la vieja zapatería. Creíamos que de tanto andar descalza, un día, se animaría a comprar los calzados ideales.

La charla llevaba más de media hora. Hablamos de zapaterías de barrio, de Shoppings, de precios, de otra gente que compró el último par y demás. Luego el silencio y una pregunta “al final…de qué estamos hablando? Ya no se quien es el zapato, quien el zapatero y quien el que mira la vidriera”. Nos reímos y dejamos ahí el tema.

Solemos decir “esos días” con la misma naturalidad que decimos “allá”…y sin embargo nos entendemos. Son una especie de código de complicidad.

Esta mañana presté atención al tema que les paso a continuación. Se llama “La planta”. Imaginen a que se refiere con maceta, planta, regar, atorar en un tronco, ramas a ver si entiende la historia.

María, metafóricamente hablando…

Escuchar canción

La Planta – Caos

Si tu piensas que me haz roto la maceta
no te preocupes ya me acostumbre a regarla.
Y ya te me estabas pasando de verde
mañana te secas yo me consigo otra planta.

Pero que sea desértica, oh si, desértica
pero que sea desértica, oh si, desértica.

Así si la riego no, no me preocupo porque va estar muy bien
así si la riego no, ya no me apuro como la regué contigo.

Y que un solo jardinero recoja el fruto
no como tu que ya estabas recojida
y si es que otro se anima
pues buena suerte haber si no se espina.

Y te pareces tanto a una enredadera,
en cualquier tronco te atoras y le das vueltas
con tus ramitas que se enredan donde quiera,
y entre tanto ramerío ya te apodamos la ramera.

Y que un solo jardinero recoja el fruto
no como tu que ya estabas recojida
y si es que otro se anima
pues buena suerte haber si no se espina.

Y te pareces tanto amor a una enredadera
en cualquier tronco te atoras y le das vueltas
con tus ramitas que se enredan donde quiera
y entre tanto ramerío ya te apodamos la ramera.

Pero que sea desértica, oh si, desértica
pero que sea desértica, oh si, desértica
pero que sea desértica, oh si, desértica
pero que sea desértica, oh si, desértica

Tucu tucu…tucumanos… Domingo, Sep 9 2007 

No conozco todas las capitales del mundo…apenas las de sudamérica. Sin ser una experta, debo comentar que no he visto ciudad con más oferta de espectáculos que Buenos Aires. A toda hora, para todos los gustos y aptos para cualquier presupuesto, los carteles de Neón de las marquesinas de los teatros nos proponen la variedad.

Y dicen que en eso está el gusto.

Quizás lo puedo apreciar porque no siempre viví acá. Recuerdo mi infancia. Ver a alguien llegar al asado con la guitarra al hombro era ya garantía de “show” en la sobremesa, aunque el guitarrero sea mi cuñado Jorge que sólo sabía tocar “Sobreviviendo”. No importaba nada…arrancaba los aplausos como si fuese Paco de Lucía.

Durante el primer fin de semana de Enero teníamos EL show que debía darnos deleite para guardar por el resto de año: llegaba en festival nacional de la Sandía.

Permítanme recordar que fuera de la gran ciudad, la música de la tierra, el folklore, cuenta con muchísimos adeptos.

De esa manera, se me eran familiares las caras de Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Roberto Ternán, Ramona Galarza, María Elena, Las voces de Orán, Los Cantores del Alba, y cientos que no podría nombrar.

Quizás era muy observadora en esa época y no se me perdía detalle o quizás eran muy evidentes las diferencias…no se…pero nunca hubiese confundido a un grupo con otro…aunque ambos se vistieran “de gauchos”.

Hubo unos que portaban traje beige. Inconfundibles por el color de su ropa y de sus voces. Cada noche de cada año llevaban calidad y romantisismo al escenario.

Pasados muchos años los volví a ver en la grabación del programa El Alma que canta, programa conducido por Guadalupe Farías Gomez. Recuerdo que le tomé una foto rodeada por los gauchos de beige, pañuelo blanco y poncho colorado. Los saludé y compartimos una amena charla mientras comíamos empanadas y tomábamos un tinto de damajuana.

Valoraron que los recordaba de la época de festivales. Sabían que pasábamos por una época en la que su música no estaba de moda, pero mientras a algunas personas todavía supieran revolear el pañuelo en una zamba, o hacer palmas en un candombre, ellos tendría razón de ser.

Sin ir más lejos, anoche, salieron de un festival para ir a otro. Un tren puso el final para algunos. Ricardo Romero y el gringo Bulacio ya no van a poder seguir cantando desde acá…pero seguro van a formar parte de alguna peña que se está organizando en las alturas.

Imposible recordarlos sin pensar en mi padre…uno de sus temas favoritos era Puerto de Santa Cruz y ellos hacían una muy buena versión. No pude ponerlo…me daría mucha tristeza escuchar tan bello tema. Asimismo, siempre es bueno recordar la importancia de las simples.

María, se que la muerte forma parte de la vida…y es inevitable…igualmente sorprende…

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