Buena excusa para desempolvar banderas… Jueves, Jun 28 2007 

Y bueno…por lo menos por unas semanas tendremos otro tema de conversación.

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Ruidos y sonidos… Miércoles, Jun 27 2007 

Dicen que estamos en condiciones de acostumbrarnos a cualquier cosa…y así nomás debe ser…hasta lo malo se nos suele hacer habitual.

Ya les he contado las peripecias de tener vecinas con problemas mentales que atentan contra la tranquilidad del edificio a diario.

Las eternas peleas producto del exceso de alcohol son algo cotidiano, y si me dieran un poquito de tiempo, podría adelantar el final de cada discusión con sólo escuchar las primeras frases. Los seres humanos somos muy predecibles.

El departamento en que viví antes de venir a este, era MUY luminoso, cerca de una plaza, sin edificios alrededor porque sus fondos daban a las vías del tren. La primer noche supe que el tren pasa regularmente cada 5 ó 7 minutos y hace un ruido de bastantes decibeles y su paso dura entre 10 y 20 segundos. Pensando que eso era un castigo, a la semana ya lo tenía incorporado y ni reparaba en él. Dormía sin problemas arrullada por ese chucu-chucu tan particular. Igual mi sobri que se ha mandado gloriosas siestas abrazada a su infaltable amiga Perla, de cara a la ventana, sin inmutarse siquiera.

Cada mañana, una mamá reniega con sus hijos que no quieren tomar el desayuno, o no tienen armada la mochila para ir al colegio, o se enoja porque se le queman las tostadas, pero, a menos que una visita me lo haga notar, ya ni reparo.

Esta mañana, los gritos del bebé un par de pisos más arriba, la enceradora de Aurelio y las peleas infantiles, fueron interrumpidas por el sonido inconfundible de un helicóptero rondando la zona. Si de calcular distancias se trataba, le estimaba no más de 100 metros…después se alejaba por unos minutos…y volvía. Un vuelo en círculos se podría decir. Quería dormir un rato más, pero no me dejaron. Me desperté y me fui a trabajar. Más tarde me enteré del atrincheramiento que había terminado en balacera y demás.

La entrevista del electo jefe de gobierno y el presidente, pasó a segundo plano después de tan truculenta historia. Me asalta una duda: semejante operativo con 200 policías y grupos especiales se hubiese desplegado si el lugar no era éste y el atrincherado no hubiese sido un abogado? Creo que no. En policías en acción resuelven todo más rápido…me parece…

Con lo poco que estoy viendo tele últimamente, me voy a seguir con las intermitencias de la muerte y espero que ningún pájaro de acero me sobrevuele…necesito dormir.

María, soñolienta…

El ingenio popular no descansa ni en Domingo Domingo, Jun 24 2007 

Quienes andamos por la ciudad mirando carteles, nos hemos encontrado con éste de último momento.

María
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Todos tenemos un muerto en el placard… Domingo, Jun 24 2007 

A menudo he escuchado esta frase. En general habla de los secretos que todos guardamos. Realmente, espero que ése sea el sentido…sino…estaría rodeada de personas que conviven con gente muerta.

Esta semana que pasó fue corta por el feriado del Lunes. Además recién volvía de vacaciones. Y por no sé qué otra razón podría haber sido, pero, el Jueves no fui a terapia. Sin el análisis pertinente, ignoro la fuerza que me impulsó este fin de semana a abrir el placard y ver con qué me encontraba.

En mi caso, fue literal: abrí los cajones y empecé a ver qué aparecía. Promediando la tarde de hoy, ya no había bolsas en toda la casa, tuve que ir a pedirle una a Aurelio, el encargado. Le expliqué que estaba ordenando un poco y tenía “algunas cosas” para tirar.

Seguramente mucha gente dirá “yo también guardo cosas”. Los desafío a igualar esto: encontré la copia de la hoja donde el empleado de la inmobiliaria anotó los números de serie de los billetes de USD que usé para señar el departamento en el que vivo hace más de 10 años. Si, guardé hasta ese papel.

En la misma caja estaba, sin abrir, el manual de la plancha. Digo, alguien necesita un manual para usar la plancha? Es algo intuitivo, la enchufás, esperás un rato y empezás a usarla. Supongo que eso decía el manual…no lo leí. Si tenía que leer todo lo que tiré, nos agarraba la siguiente elección a Jefe de Gobierno y yo todavía estaba acá. Me di cuenta que JAMÁS tiré un manual de instrucciones ni una garantía de TODOS los productos que he comprado en los últimos 15 años. Manual de grabadora de vídeo que ya no poseo. Impecable instructivo de Star Tac 3000 que le di a Gonza en el año 2000. Encontré el compás micrométrico Rotring que usé en la secundaria, se lo presté a mi primo Pompi y me lo devolvió en los 90’s.

Sin saber, guardaba el maletín de la única notebook que tuve. La había comprado en el ’94. Para antes de empezar el siglo ya no servía ni como calculadora y la regalé, pero conservé el maletín hasta hoy.

Me avergonzaría seguir, así que prefiero dejar así el tema y seguir limpiando. Quien sabe, quizás encuentre dinero. No, no creo…

María, despojada de recuerdos del pasado.
P/D. Ojo, no tiré todo, guardé la colección de boletos capicúas…en 100 años seguramente tendrán valor…

De eso no, eh? Sábado, Jun 23 2007 

Creo que nos podrán acusar de cualquier cosa, menos de no tener imaginación.

En mi caso, menos football que la revista Para ti, pero qué bueno ver las clásicas “cargadas” de un lado y del otro, no?

María, sólo espectadora

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Éramos tan pecadores… Miércoles, Jun 20 2007 

A diario agradezco a la vida la posibilidad de sorprenderme que me otorga. Hay días en los que pienso que lo he visto todo…o por lo menos mucho…pero ahí llega la sorpresa y me da una sonora bofetada.

Cuando era chica, mi madre me enseñó a rezar. Me sabía el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria. Al tomar la primera comunión, tuve que aprender el Pésame para poder ser confesada. Recuerdo la parte que dice “…evitar las ocasiones próximas de pecado…”. Sé cumplir mi palabra…y confirmo que me he intentado mantener lejos de algunos pecados…por ejemplo…nunca aprendí a manejar.

Esta mañana, leyendo el diario, me enteré que el Vaticano publicó un documento de 58 páginas hablando de las buenas maneras de conducir, condenando al pecado a los que mal conducen.

Ya sé que el mundo anda tan bien que la Iglesia Católica no tiene campo de acción, pero no sé, me parece que se les está yendo un poco la mano.

El mes pasado Martina estaba repitiendo “Amar a Dios sobre todas las cosas”, “Santificar las fiestas”, “No tomar su santo nombre en vano” y “Honrar a padre y madre”…no me la imagino repitiendo éstos:

Mandamientos

1. No matarás

2. Que la calle sea para vos instrumento de comunión entre las personas y no de daño mortal.

3. Que la cortesía, la corrección y la prudencia te ayuden a superar los imprevistos.

4. Sé caritativo y ayuda al prójimo en la necesidad, especialmente si es víctima de un accidente.

5. El automóvil no sea para vos expresión de poder, de dominio y ocasión de pecado.

6. Convencé con caridad a los jóvenes y a los que no lo son, a no sentarse a la guía cuando no están en condiciones de hacerlo.

7. Sostené a las familias de las víctimas de los accidentes.

8. Hacé encontrar a la víctima y al automovilista agresor en un momento oportuno, para que puedan vivir la experiencia liberadora del perdón.

9. En la calle tutelá a la parte más débil.

10. Sentite vos mismo responsable hacia los otros.

Aclaro que si mañana aparece alguien de sotana diciendo que le han robado la clave del hotmail y en su nombre publicaron ésto para hacerles una broma, acepto la explicación y me cierra el tema…pensar que alguien que pasó por un seminario sea capaz de escribir y publicar estos nuevos mandamientos, la verdad, quiero que me parezca poco probable.

Y como la realidad siempre supera todo, sin ir más lejos, hace un rato, viajé en el taxi de un PECADOR con todas las letras mayúsculas. Era el móvil 041 de la empresa de radio taxis Metrópolis de la ciudad de Buenos Aires. Hemos corrido con buena suerte y llegamos sanos y salvos.

María, afortunadamente, en ese pecado no caeré…

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Volver a casa… Lunes, Jun 18 2007 

Después de haber madrugado para aprovechar al máximo hasta el último día, partí para el aeropuerto.

LAN nos tiene acostumbrados a viajes más bien “rutinarios” por llamarlos de alguna manera: llegan a horario, salen en horario…todo fríamente calculado.

Luego del despegue nos ofrecieron las cajitas esas de Havanna que contienen 3 (tres) galletitas de queso, una gemelita de limón y un mini alfajor de chocolate. Tomé un vaso de gaseosa e intenté seguir durmiendo.

En un momento, calculando que faltaría media hora para llegar, se siente que abren el micrófono…como cuando el capitán dice cuanto falta y la temperatura del lugar de arribo.

Esta vez fue diferente, fue la voz de la azafata preguntando “hay algún médico en la cabina?”. Las muchas escenas de películas en las que escuché eso, no eran films románticos o comedias…más bien eran la antesala de algo peor.

Recuerdo que mamá quería que estudiara madicina…bah…en realidad mamá y todas las tías pretendían que sus hijos eligieran la carrera. La única que obtuvo lo que pidió fue la tía Susana, mi primo Alberto y su hijo “Yuyo”, forman parte de la fila de gente de bata blanca abierta, con estetoscopio al cuello y casa repleta de muestras de medicamentos.

Como presos todos del complejo de periscopio, en dos movimientos (tac-tac), estábamos con la cabeza arriba del asiento, mirando alrededor. Casi todos portábamos la misma mirada…como con culpa…diciendo algo así como “médico? no, yo soy analista de sistemas”. Además, digo ahora ya abajo del avión, para qué mirarnos entre nosotros? Buscábamos reconocer a uno que no se quería identificar? Varios llamados y nadie levantaba la mano. Creo que después de haber hecho un curso de primeros auxilios y visto TODAS las temporadas de E.R. y Chicago Hope, si la emergencia continuaba, cualquiera de nosotros podría aportar algo. Tenía el botiquín en la mochila…y quienes me conocen saben que tengo DE TODO: ibuprofeno, paracetamol, aspirinas, aerotina, tranquinal, pastillas de carbón, alikal, refrianex y alcohol en gel. Nadie me puede acusar de estar desprevenida.

En un momento, en la mitad del avión, alguien se despertó de golpe. Se incorporó en realidad…lo de despertarse es una suposición…la cara no se había enterado que estaba despierto. Los cachetes marcados por haber venido sobre alguna costura, despeinado, ojos chiquitos como después de una resaca. No creo que esas fueran “las mejores manos”. En fin, fue hacia el fondo, corrieron la cortina y volvieron a proyectar las cámaras ocultas canadienses: la de la chica que le deja el perrito para que se lo cuiden, rodean al inocente con mapas preguntándoles por calles, viene alguien y le cambia el lindo perrito por un zorrino; la de la señora que está tomando un vaso de jugo y ve que en la jarra hay una rana; del señor que va al cajero y en vez de dinero le aparece una foto de él mismo unos segundos atrás y otros.

Luego el descenso…al costado de la manga enfermera y médicos de verdad, con un tubo de oxígeno y una silla de ruedas.

Nunca supe qué pasó…pero fue de verdad. Si quieren más datos, pregunten al Negro Alvarez que venía en el mismo vuelo.

María, ya en la ciudad…

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Ando ganas Sábado, Jun 16 2007 

Hoy ví el sol nuevamente. Literalmente, eh? Hace como 10 días que no asomaba. Pero fue sólo un rato y del lado del lago…el Otto sigue en la oscuridad. Vamos a ver si mañana se despeja y puedo ir a la confitería giratoria.

He estado pescando en el Limay…actividad sencilla si consideramos que los peces desean ser sacados del agua. Creo que que tienen la esperanza de ir a parar a un horno o a una parrilla o a una cacerola llena de aceite y poder así entrar en calor.

A la tarde pasé por un local que vende fiambres. Quería llevar Jabalí y Ciervo para mis compadres de la oficina. Pregunté si los podía tener fuera de la heladera. El vendedor me contestó muy seguro…aguantan tranquilamente fuera de la heladera. Y ahí me di cuenta de la ridiculez de mi pregunta: hace días que la vereda está cubierta por más de 20 centímetros de nieve y no se derrite. Creo que esa sería la temperatura ideal para conservar carne, o no?

Se van a quedar con las ganas…tengo miedo que me llene de olor la ropa de la valija.

Me quedé con las ganas de cruzar a Chile. Osorno será para la siguiente vez…los caminos tienen mucha nieve. Es una lástima…quería conocer Valdivia, ver si había un “Dominó” para pedirme un completo, acompañarlo por unas “papas mayo”, traerles cuchuflíes a los chiquillos y tomarme un pisco. (Alvaro, de qué parte de Chile sos? Donde vivís ahora?)

Aún sin noticias de Aerolíneas Argentina. Tengo en un estado que no puedo definir, los pasajes para ir a Calafate, luego a Ushuaia y después volverme a Baires. Quizás sea que me están “obligando” a volver. Y yo que soy fácil de convencer…jejeje.

En general, creo que si pensamos en las mejores vacaciones, idealmente, deberían ser las que estamos disfrutando, no? En mi caso, suelen salirme buenas vacaciones…y éstas no son la excepción. Estoy paseando, descansando y conociendo gente y lugares.

Aunque Vicky no me crea, no he comido chocolates…pese a estar en este momento frente a un local de El Turista, o haber pasado hace un rato por Fenoglio y Bonifacio. Sólo me ocupo de consumirlo en taza…como para entrar en calor…que buena falta me hace.

Aprovechando el finde largo, alguno me puedo averiguar si la prepaga me cubre cirugías para extirpar gorros y borcegos? No creo que me los pueda quitar así nomás…forman parte de mí. Traje de adorno las zapatillas.

María, camino a una buena taza de chocolate caliente…

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Sigo superando temores Viernes, Jun 15 2007 

Ni en vacaciones descanso de esos menesteres.

En la mañana de hoy, creo que he vencido uno MUY importante: Miedo a la fatiga de materiales.

Después del desayuno, partí hacia la base del cerro Otto, lugar de donde parten las aerosillas con destino a la confitería giratoria en la cima. Casi sin dudar diría que el alambre de acero por donde transitan es el mismo que me transportó en Agosto del ’83, fecha de mi recordado viaje de fin de curso. Y me subí igual…y no tuve miedo.

Y tampoco tuve el miedo típico que nos asalta cuando estamos a bordo de una aerosilla que se bambolea como un junco. Y no me asusté cuando entramos a la nube y no vi NADA a mi alrededor más que la nube…no se veía ni el cable.

Sin miedo, descendí, miré para abajo y no vi nada. Las nubes eran más densas que en superficie, así que volví a bajar sin haber cumplido el cometido…

María, esperando que las nubes se vayan para volver a subir…no tengo miedo a que el cable ese se corte…o que el suministro eléctrico se interrumpa y me quede colgada ahí no sé por cuanto tiempo…ni a que no funcione bien el mecanismo y se abra la puerta y me caiga…miedo a NADA!!!

Si se me permite… Viernes, Jun 15 2007 

…voy a citar a un pensador contemporáneo. La frase la escuché al final de un partido de football que lo había tenido a él en el equipo perdedor.

“Si entraban la mitad de los tiros que pegaron en los palos y alguno de los tiros que erramos entraban, empatábamos…no jugamos mal…”.

Me impacto la seguridad con la que se expresó.

Con ese concepto, tranquilamente podría decir “si yo fuera una montaña, y midiera 8849 mts, sería el pico más alto del mundo porque le pasaría por unos centímetros al Everest”.

Por otro lado, si Sergio Denis dijo “Si te hubiese conocido ayer” y Marco Antonio Solis “Si no te hubieses ido sería tan feliz”, sin faltarles el respeto, creo poder permitirme una licencia y expresar un pensamiento que me invade: “si en vez de venir hoy hubiese venido hace unos meses…me hubiese sentado en la misma mesa que la princesa la princesa Máxima Zorreguieta, esposa del príncipe heredero de Holanda”.

La cuestión es que estuve comiendo en “Tinto Bistro”, restaurante del hermano de la princesa…lugar que la esposa del príncipe Guillermo suele frecuentar cuando viene por estos lares. Tengo razón, o no?

María, casi, casi, casi, eh?

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