No podría haber elegido mejor salida para este Sábado: La memoria del bifronte en Ofelia Casa Teatro, Honduras 4761. Lugar y obra bellísimos.

Nadie abriere o cerrare alguna puerta sin honrar la memoria del Bifronte, dijo Borges…y con esa frase terminó la obra. Si, si…Borges también está presente en la puesta.

Junto con los palíndromos (palabras que leídas desde un lado o el otro dicen lo mismo Dábale arroz a la zona el abad) el bifronte (palabras que leídas desde un lado o el otro tienen distintos significados: La mina de sal, Eva usaba rímel), han despertado en mi una curiosidad y fascinación inusual. Algo parecido me pasó con esta obra.

Si espera algo lineal donde una historia empieza y termina feliz…vaya a otro teatro. Si quiere adentrarse en los laberintos de la mente, de la memoria intrincada, de lo que recordamos y como lo recordamos, de la muerte, de lo que viene después de ella, si tiene ganas de pensar y descubrir buen teatro…venga a ver La memoria del bifronte…le aseguro el disfrute.

Impecable texto, muy buenas actuaciones, linda puesta. Estela muere y, con ayuda de un sujeto y una serie de instrucciones que aparecen de quien sabe donde, trata de recuperar algunos recuerdos. Los más difíciles son los más próximos a la muerte y son los que todos esperamos aparezcan. Con un doble chasquido de dedos, un cambio de luces, el tiempo y espacio cambian y los recuerdos cobran vida…y los vamos viendo. Una gran pantalla de fondo donde se proyectan imágenes completa la historia del recuerdo.

Tengo que hacer un esfuerzo por no contar nada…pero ya saben como es el suspenso…no se debe arruinar. Quiero que vayan ustedes y se sorprendan con la primer obra de Marco Cartolano, y los excelentes trabajos de Diana Cartolano, Pedro Jerez, Sebastián Maldonado, Ian Poles y Verónica Soldano.

Muy buena opción para estos frescos Sábados de invierno…aprovechen.

María, intentando recordar TODO…