Fuera! Viernes, Feb 10 2012 

Me gusta mucho el teatro. Diferentes motivos. Uno recurrente es que me gusta ver contar historias. Las historias me entretienen…me transportan…siento que juego.

La comunicación es oral en solo un 5%…para la mayor parte no se usa la voz. Es imposible no comunicarse, el silencio comunica, el que no te contesta…te contesta. ¿Quien necesita hablar para contar una historia teniendo el talento de Leticia Vetrano?

Timbre 4 nos acerca un excelente espectáculo de clown. No imaginen a alguien con la cara pintada de blanco en silencio durante una hora. Piensen en una muchacha pelirroja que vive sola. No lo dice…pero lo sabemos por como actúa. Es el día de su cumpleaños. No lo dice…pero lo sabemos. Somos testigos…y no mudos porque nos reímos bastante…de toda la ceremonia de cumpleaños: el cantar, el soplar la vela, el abrir los regalos…jugar con ellos…

El silencio en este caso no es la ausencia de texto…por el contrario…el texto nos fluye como si hiciéramos la traducción de sus movimientos a nuestras sensaciones. Emociona, conmueve, aterroriza como una pesadilla y da ternura como acariciar un gatito.

La historia no se puede contar…se recomienda el espectáculo para que cada uno salga sintiendo que si solamente vamos a usar la palabra para contar algo, estamos dejando afuera todo lo que hizo deliciosa esta obra.

Gran trabajo de Leticia Vetrano. Podría ser de cualquier lugar del mundo, pero es argentina y va a estar en Timbre 4 algunos Jueves de este verano. No son muchos, así que vayan. Sala llena aplaudiendo es una garantía de calidad.

María, contando los días…

Escuchar canción

Guardapolvos Lunes, Sep 5 2011 

Se estrenó hoy la obra escrita y dirigida por Tamara Kiper en Timbre 4…entrando por México.

Este último 24 de Marzo, en la marcha por la memoria, vi a unas cuantas personas con la misma foto. Un hombre y un nombre. Emocionante muestra de amistad…los que llevaban esa foto eran amigos de su hija, Tamara, que no estaba en Baires…pero caminó en esa marcha en los pasos de sus amigos.

Timbre 4 siempre sorprende…y hoy no iba a ser la excepción. Se entra a la sala por la parte de atrás de un ropero…es decir…asomamos como si estuviéramos saliendo del ropero y la platea no es la platea de siempre…son cómodos sillones como si fuera la casa de uno. Bueh…mi casa no porque no tengo muebles…pero…de tenerlos serían así.

2 niñas jugando sus juegos…y con un cambio de luces son mayores que recuerdan a esas niñas haciendo sus juegos. La misma historia vista con ojos de niño y ojos de grande. Duele cuando son niñas…duele cuando son grandes…me dolió a mi el final.

Fue inevitable pensar en aquel señor de la foto y en que quizás alguna de las niñas y otras como esas niñas es quien de grande, hoy, escribió la obra…en memoria de quien fuera visto por última vez con un guardapolvos…porque era médico, cirujano, cardiólogo, maestro, contador de cuentos, imitador de todas las personas, leedor de cuentos y también astronauta.

Intuí que había llegado el final…se apagaron las luces y la gente aplaudió…y yo no quería hacerlo. No porque no me hubiese gustado…sino porque la emoción le había ganado a todas las demás sensaciones y sentía que aplaudir era como estar contenta…y no lo estaba. Algunos dolores son colectivos y éste, en la piel de Alejandra Carpineti, Gabriela Irueta, Nadia Marchione, Vanina Montes, Julia Montiliengo, Soledad Sauthier me dolió un poco a mi.

Muchas caras conocidas en el elenco…algunas recuerdo de donde…otras no…pero se que las vi…quizás en una boletería…quizás en otra obra…quizás en la calle o en un bar. Todas excelentes actrices que con mucho coraje se metieron en esa historia tan personal…tan íntima…tan de todos.

Guardapolvos, una muy linda manera de honrar la memoria e ir al teatro los Lunes.

María, conmovida todavía…en silencio…

El viento en un violín Domingo, Jul 17 2011 

Se podría discutir largo y tendido sobre si el fin justifica los medios…y nada quedaría del todo claro.

La obra que vi hoy en Timbre 4 trata un poco de eso…de la búsqueda de la felicidad, de alguna manera que podría ser o no cuestionable.

2 familias lejos de ser consideradas tipo, que una noche entrecruzan vínculos, con un resultado que cambia la vida de todos.

Mismos actores que vi en La omisión de la familia Coleman. Misma pluma y dirección. Garantía de buen teatro.

Y acá me quedo…no quiero adelantar nada…salvo que vale la pena.

A la salida me crucé con Giampaolo Samá y recordé lo mucho que me gustó Lamérica. Definitivamente voy a volver!!! Ahora en el espacio Polonia.

María, finde que parece largo 🙂

Vientos que zumban entre ladrillos Domingo, May 22 2011 

Casi como aquella canción que dice Que lindo que es soñar, soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos, el libro de Diego Faturos nos ubica como testigos de estos personajes sacados totalmente de noción de tiempo y lugar. Hay un afuera…por lo que asumimos que ellos están adentro.

Duermen/sueñan/viven en una cama…rodeados de agua…sin puertas ni ventanas. Sueños recurrentes. Sueños compartidos. Sueños que son recuerdos. Sueños que son anhelos.

Ionesco…que no se como llegó hasta ahí, su hija y un amigo…y la visita inusual de una asistente social que llega, comparte y se va…dejando algo de ella para ser recuerdo…y sueño.

Todo lo de Timbre 4 tiene belleza…y esta obra no fue la excepción.

La perfección de la tarde se vio empañada por unos instantes en los que un taxista que me acercaba a casa, sin que yo dijera nada, dijo ‘las mujeres no tienen que manejar…son dispersas…el 80% del tiempo hacen boludeces en su vida…no sirven…dirán que soy racista…pero es la verdad…no sirven’. Todo esto mientras era encerrado por un auto verde…conducido por un señor. No entendí nada…bah…capaz no pasó y solamente lo estaba soñando.

María, terminando el Domingo…con una sonrisa…

Souvenir en Timbre 4 Jueves, May 5 2011 

Un lujo más para la cartelera porteña: vuelve Souvenir…y esta vez a Timbre 4.

Si nos animáramos a creer que el verdadero sonido de la música es el que escuchamos en nuestra cabeza, cuánto más lanzados seríamos y cuánto más alcanzaríamos. La señora Florence nunca vio impedimento alguno para desplegar su arte. Carente total de oído y talento musical se dio el lujo de tocar en el Carnegie Hall, poniendo en su tono clásicos de todos los tiempos.

Fue conocida, quizás, como la peor cantante del mundo…pero ella jamás sintió alguna limitación…y esa firmeza emociona. Hermosa relación entre el joven y virtuoso pianista y esa señora que jamás dudó del talento de ambos.

Como un acto de justicia, los que no vieron aquella puesta en el teatro Regina tienen la posibilidad ahora de disfrutar de esta singular historia…y los que ya la vimos…vayamos otra vez!!!

Sabía de qué se trataba la obra…pero igual me tomó de sorpresa. Por el tipo de sala, me pareció que los cambios de vestuario de la señora Karina K fueron más complicados que antes…pero el resultado fue el mismo: perfección. Siempre entrando en el momento justo de la canción…sin un segundo de retraso por más que la historia transcurra para Cosme sobre el escenario y para la señora Florence tras bambalinas.

El talento de Pablo Rotemberg como pianista no se discute. Escucharlo es ya por si solo un espectáculo. Sumémosle el talento de Karina K hasta para desafinar y le aseguro que no se va a arrepentir si se llega a la sala.

No dejen escapar la oportunidad…el otoño es una mala época para aquellos que no tienen imaginación. No sea de este grupo y salga. Vaya a ver buen teatro y después me cuenta.

María, disfrutando nuevamente…

Escuchar canción

Lamérica Lunes, Abr 4 2011 

Un cocinero de barco, mientras pica los ingredientes para preparar un ragú, va desgranando pequeñas historias de los que en el siglo pasado vinieron persiguiendo el sueño de hacerse Lamérica.

Historia conocida para los que tenemos tanos y gallegos como abuelos.

Una voz en off nos recordaba que el chip de celular es africano, el supermercado del barrio es chino, el verdulero es boliviano, el pintor es paraguayo y la niñera es peruana. Es otro el siglo…pero en esta tierra se sigue dando la mezcla de ingredientes de este gran ragú que es el ser argentino. Todos ellos se mezclan como la carne, panceta, cebolla, puerros y tomates…

Sólido trabajo de Giampaolo Samá en sus roles de actor y autor. Todo en la puesta es agradable…hasta el detalle de las puertas abiertas que dejan entrar la brisa del otoño.

Muy linda manera de terminar un finde.

P/D. A partir del 10 de Julio, todos los Domingos a las 20 en Espacio Polonia, Fitz Roy 1477, reservas al 3965.9549.

Sólo lo frágil Domingo, Mar 20 2011 

5 historias. 5 personajes encarnados por la cameleónica Paula Ransenberg que pasa casi con naturalidad de ser Alberto…no ‘Don Alberto’…sino Alberto, a estar en el fondo del mar…y de jugar con su muñeca a transformarse en geisha.

Muy cuidados todos los rubros técnicos…cada detalle mereció consideración y todo ser resolvió con precisión suiza. Se ve la transformación sobre el escenario…la muñeca no solo es muñeca. Abro paréntesis…diciendo esto me sentí dentro de ‘En el hospicio’, canción de Pastoral que dice ‘Me hace mal la realidad de saber que el perro es perro y nada más’. Cierro paréntesis y vuelvo a la obra.

Un párrafo aparte merece el final ‘musical’ del tercer acto. No se puede contar para no arruinar la sorpresa.

La hora que dura la obra pasa volando. Me quedé con ganas de más. Sentí que a Paula Ransenberg le sobra talento para montarse en 2 ó 3 personajes más…aunque quizás la idea es dejarnos con esas ganas para tener que volver…o recomendar.

María, final de finde…

Apuntes para volverse a ver Domingo, Feb 20 2011 

Como cada vez que concurro al teatro, no leo material alguno…dejo todo me llegue por sorpresa.

La sala de Timbre 4 siempre acogedora me transportó a ese encuentro motivado por la muerte de Babila.

Así como en la vida, en el teatro tampoco hay historias mínimas. Una pluma imaginó un encuentro de 3 (tres) personajes que viajan hacia su pasado, se le suma un vecino, un morador de la casa, la lluvia y unos disparos y el resultado es una muy buena obra.

De a poco me fui metiendo en la historia y me animé…y me reí…imposible no hacerlo. Cada personaje le aporta a la historia un ingrediente justo y necesario, haciéndonos entrar y salir del humor, el drama y la nostalgia de manera impecable.

Me gustaría contarles más…pero no voy a arruinarles la sorpresa. Vayan un Sábado a Timbre 4 y permítanse disfrutar de un gran momento.

María, apuntado esta obra como para ‘volver a ver’.

La omisión de la familia Coleman Jueves, Ago 19 2010 

Conocí la nueva sala de Timbre 4 y vi La omisión de la familia Coleman…todo esta misma noche de Jueves.

Todo en ese ámbito es especial. Desde la buena onda de la gente que atiende la boletería hasta la manera sutil que tienen de pedir que no hagamos ruido durante la función: si alguien quiere comer caramelos durante la función…por favor ábralos ahora. Recordaron lo de los celulares…pero olvidaron recordar que tampoco se deben sonar los dedos. Hubo un compulsivo que no pudo contenerse y nos obligó a escuchar el sonido 10 (diez) veces. Si, si, se sonó hasta los pulgares…y eso es dificilísimo…lo sabemos todos. En fin…un simple detalle.

Algunos piensan que gente que comparte parte de un ADN puede formar una familia. Otros incluyen algo racional como la elección. La familia Coleman desafía cualquier definición. Un grupo de personas con un ADN compartido, vínculos desvirtuados, uniones particulares. Cada uno se relaciona como siente y puede con el otro, formando un pequeño eslabón de esta extraña cadena que sube al escenario 6 (seis) veces por semana.

No ejerce autoridad quien tiene el derecho sino el que puede. Una madre que parece hija. Hijas que se compartan como padres. Y la abuela uniendo a todos.

Esa abuela, la madre, 4 hijos, un médico y un remisero componen una historia maravillosa que merece ser vista. En un momento se hace una especie de resumen de la familia y algunas particulares costumbres. El médico queda mudo y uno de los personajes dice ‘si, somos una familia normal’. Claro, pasa que de ver lo mismo todos los días llegamos a acostumbrarnos y a sentir que eso le debe pasar a todos.

Me salgo de la vaina por contarles algo…pero quiero que vayan a verla…se que la van a disfrutar tanto como lo hice yo. 5 años recorriendo el mundo y cosechando premios y aplausos.

María, con ganas de un viaje…
Escuchar canción (Qué suerte)