La comedia debe ser perfecta…o no será. Si eso fuera un axioma…No a la guita lo cumpliría.

Entretenida, divertida, ágil y eficaz. Elenco que más que elenco es el equipo de los sueños de un director.

Una cena premeditada por el personaje de Felipe Colombo en la casa que comparte con su esposa, una Paula Kohan que despierta empatía absoluta, e hijo, con su madre y su jefe y amigo como invitados. Betiana Blum y Diego Reinhold, capos totales asumiendo esos roles de manera magistral. El motivo? Contarles una decisión tomada respecto a un montón de dinero del que eventualmente pudieron haber dispuesto.

Ese tipo de información y en ese contexto hace que aflore una honestidad brutal inesperada. Sin tapujos todos se animan a ser ellos mismos…la indignación por le decisión tomada inconsultamente por uno de ellos hace que esté permitido contar todo incluso con lujo de detalles.

No paré de reír…disfruté cada instante. Hermosa oportunidad de ver estupendo teatro.

María, si a la guita!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!