Lo bien que se la pasa una en la platea del Picadero cuando sobre el escenario actúa Julieta Venegas!!! Si, si, la de “Limón y sal”, la de “Para mi” y tantas hermosuras más.

Algún capricho del destino la trajo a Buenos Aires…y qué abundan en esta ciudad? Los teatros. Y cuál es uno de los más cálidos y bellos de la ciudad? El Picadero. Y quien es el talentoso y sensible autor de muchísimas obras del off? Santiago Loza. Y bueno, se alinearon esos planetas, Guillermo Cacace dirigió y pudimos disfrutar de “La enamorada”, programada para los Jueves a las 21.45 y los viernes a las 22.00.

Un fondo que alternaba fotos, figuras, siluetas, luces y sombras como decorado. Julieta con el característico Cavaquiño y su caudal dándole voz a esa muchacha que, en la intimidad, se anima a compartir parte de su historia. Emoción profunda al escuchar de la lactancia y de su hermano japonés. Me llenó de amor.

Una sucesión de anécdotas y canciones que hicieron que perdiera la noción del tiempo…hasta que el último silencio regalado nos invitó el aplauso. No hubo despedidas…solo una pequeña pausa…todo sigue.

Dificilísimo al principio no aplaudirla al terminar cada canción…más luego me olvidé quien era y me dediqué a disfrutar la historia.

Un saldo más que positivo. Voy a volver!!! Seguramente iré descubriendo más cosas para deleitarme.

Segunda vez que vemos actuar a Julieta…prueba superadísima!!!

Maria, tarareando