La desgracia es uno de esos musicales que tiene fanáticos que se saben todas las canciones. Esas cosas por algo suceden…se han ganado la categoría de ser un musical de culto.

Andrea Lovera es una dama del musical. Compone a la jefa de gobierno de un lugar llamado Terranova. El despotismo y corrupción con que se maneja son tan épicos como su actuación. Eso es…épica…su actuación es épica . Al saludarla al final no encontraba la palabra y ahora recién surge al escuchar algunas de las canciones.

Patricio Wittis repite lo que hace en todos los musicales…canta tan bien que es hipnótico…lo seguimos con la mirada y el oído…sabemos que de la nada, en cualquier momento, va a surgir esa voz que lo hace un talento con garantía. (En la misma semana lo vi en Huesito Caracú y volvió a deslumbrar).

La intendenta, el médico y el cura fabulan una historia de ambición desmedida y bizarra que da lugar a una comedia que se anima a jugar con todo…hasta con el tiempo. Transcurre una escena y si para entenderla mejor hay que hacer rewind…se hace rewind en vivo…y se cumple el objetivo de que el espectador se deslumbre. No hay papeles pequeños, la enfermera, la hija, el cura, las internadas, el pueblo aparecen y desaparecen como si fueran objetos de un gran malabarista que mantiene los mantiene en el aire, en movimiento y en armonía. Nahuel Adhami, Mariano Condoluci y Belen Ucar tienen sus momentos y cosechan toneladas de aplausos. 👏🏻👏🏻👏🏻 Cuando la enferma es derivada a la internación se encuentra rodeada de un desopilante grupo de muchachas autoproclamadas MPF, moribundas pero felices. Lula Rosenthal se transforma en un personaje clave…jamás del montón esa chica…aparece y le agrega otro ingrediente a la obra. 👏🏻

Músicos en vivo que son un lujo. Tocan y disfrutan haciéndolo…los vi reírse y aplaudir en sus baches.

Definitivamente La desgracia es uno de esos musicales que no se olvidan.

Maria, gustando mucho del Galpón de Guevara 👍🏻