Hace un par de semanas, escuchando la radio, supe que en El Galpón de Guevara se reponía “Lo quiero ya”. Me sonó entretenida la propuesta y hoy fui a verla.

Todo el lugar tiene una onda especial: el bar, la mesa de pong pong, el espejo, la gente que allí trabaja.

La obra empieza bien arriba, el planteo de “Estructura, la conciencia digital” es muy claro. Este siglo de las comunicaciones nos está dejando tan adictos a la ansiedad que asusta. Ya en las primeras escenas vi, figurativamente, el gran espejo de la sala en cada uno de los personajes. Hay variedad de historias…diferentes todas…o iguales según queramos mirar. Tan alejadas de la mía o tan cercana…según con qué grado de sinceridad me anime a mirarla.

Adivino a Marcelo Caballero y Martín Goldber como grandes observadores de lo cotidiano y tan creativos como para poder escribir un libro increíble al respecto. La música de Juan Pablo Shapiro es perfecta, la conjunción perfecta para mantenernos enganchados hasta el final, con ganas de conocer las historias de la doctora que necesita dormir, el animador de fiestas infantiles, el músico que quiere escribir una canción que guste a todos mientras atiende un bar, la que necesita rendir y aprobar una materia de una carrera que no sabe si le gusta, el fanático de los posteos en redes, la maestra de yoga que busca desesperadamente una relación, La pareja que valora la comodidad como vínculo que los une, la modelo que aparentemente quiere ser actriz…o no, la talentosa actriz que queda afuera del casting de la mano de Lucien Gilabert…nombre y apellido del momento vocal de lujo, la joven de la cabina de peaje que fantasea historias con los clientes, y Luis, el consejero, coordinador, operador de la app Estructura, la conciencia emocional. (Quizás algún olvido involuntario dejó algún personaje fuera de la lista).

Al parecer eso de la ansiedad sería características de los Millennials, permítanme decir con cierta pena que la característica no es exclusiva de ese grupo etario…es algo pandémico me parece…o peor aún…esa ansiedad al vivir el día a día se está transformando en epidemia.

La obra completa es una hermosa muestra del talento infinito que nos rodea en esta ciudad. En el fondo toca una banda de manera impecable…suenan tan bien!! 👏🏻👏🏻

Son unas 15 personas sobre el escenario todo el tiempo. Un elenco coral de calidad increíble…son todos muy muy buenos.

Se que voy a volver, un poco a escuchar la música, otro poco para ir con una Millennial y ver cómo la siente, un poco para darle otra vuelta y disfrutarla de nuevo.

Noche de gran descubrimiento, El Galpon de Guevara es un lugar al que volveré gustosa muy pronto.

Maria, terminando un lindo finde