Que linda noche de viernes pasé viendo “Una vez en la vida”!!!!

Si esperan un musical con trajes brillosos de lentejuelas y piedras y una orquesta en el foso y vedettes maquilladas…sigan de largo. Por otro lado, si el brillo lo espera en las voces de los actores / músicos que llevan consigo los instrumentos y los tocan mientras cantan y bailan…vayan al Metropolitan Sura y déjense llevar por el cuento.

Empecemos por el principio. Una decena de actores / cantantes / músicos entran desde el hall y suben al escenario con sus instrumentos a cuestas en una especie de declaración: este es nuestro estilo…y todos aplaudimos cómo aceptando.

De a poco se va desgranando la historia. Una chica con acento raro se propone rescatar de sus ostracismo a un músico callejero y reparador de aspiradoras. Quizás tengan nombre los personajes…no los recuerdo.

El, el chico, Eliseo Barrionuevo, con su guitarra a cuestas en cada canción, se hace querible desde el inicio. Un romántico abandonado por su novia sin muchos planes a futuro que se ve sorprendido por ella, la chica, la checa, Paula Reca, que rompe esa estructura gris y le propone animarse a un sueño y a hacerlo realidad sin pedir nada a cambio. Desde que toca unas notas de Mendelssohn en un piano prestado supe que iba a ser mi favorita…y así lo fue. Nuestro maravilloso idioma, en la traducción, permitió más variantes que el original “If you want me…satisfy me”…menuda tarea sortear los escollos del idioma y la gramática. 👏🏻.

Al ver a Eliseo tocando la guitarra o a Paula el piano, se pensaría que lo hacen desde siempre, y no es así. Ambos tomaron clases para la obra…y no se nota que esto sea algo de recién iniciados. Otra prueba superada para ambos ✅

El le da un disco con sus canciones…solo las melodías…y ella empieza a escucharlas y a ponerle letra. Hermosa versión de “If you want me” que junto con “Falling Slowly” fueron mis momentos favoritos de la obra. 💜

Estoy segura que Marketa Irglová coincidiría conmigo: Paula Reca la rompe…no imagino a nadie más a esa altura…hasta el acento le sale perfecto. Es bellísimo lo que hace.

Ya todo estaba bien hasta ahí, pero aparece Santiago Otero Ramos y le suma más talento componiendo al bancario que se termina sumando a la banda. Federico Coates un jugador de toda la cancha como siempre dúctil…camaleónico al servicio del dinamismo de la historia. Quisiera mencionar a todos porque de verdad son hermosos, talentosos cantantes y músicos: Maria Armellin, Mariana Carnovali, Violeta Videla, Mariela Passeri, Federico Yerzanian, Maximo Meyer, Nicolas Muñoz, Mariano Cantarini, Roberto Catarineu y Donna Lunadei como Ivanka. Tocan guitarras, violines, acordeones, contrabajos, banjos y baterías. 👏🏻👏🏻

Todo parece sencillo, pero menuda tarea tuvo Julio Panno para lograr que todo funcione como engranaje de reloj antiguo.

Habiendo visto Camarera y su escenografía, no se cómo hace esta gente para armar un barrio de Dublín en el mismo lugar donde escasos minutos antes hay una cafetería. Mis respetos a todos los rubros técnicos…impecables.

Después de una hora, me imaginaba que, muy a mi pesar, el final se iba acercando. La pareja va hacia los acantilados, se viene la propuesta y la respuesta de ella…en checo. Flaco, si conocieras el idioma no estaríamos acá pensando en el final abierto!!! Todos leímos lo que dijo ella…menos vos…una pena que la vida no venga con subtítulos. 🤷🏻‍♀️

Cómo tiene que ser, los finales de los musicales son con una bella canción que nos deja un hermoso sabor en boca…ese sabor que significa “en breve vuelvo 😁”.

Se recomiendo mucho asistir un viernes, sábado o domingo a disfrutar de esta gran historia que podría ser la consagración de Eliseo y Paula…son absolutamente geniales.

María, silbando…quiero el disco!!!