Decir Hamlet es decir TEATRO. Quien quiere presumir de haber leído suele acotar “ser o no ser” o “algo huele a podrido en Dinamarca” o “leí que la hizo Alfredó Alcón hace como 40 años”. A partir de hoy se podría agregar “la que hizo Furriel en el San Martín”.

Así como fue Segismundo en “La vida es sueño”, hoy no hizo de Hamlet…hoy fue Hamlet.

Cómo en la historia el personaje va creciendo, va pisando fuerte conforme va transcurriendo la trama, de esa forma Joaquín va creciendo de acto en acto para dejarnos atónitos y emocionados al caer en la última escena.

Algo más “moderna” en cuanto a lo estético, Szuchmacher respetó cada punto y coma del libro, demostrando que la tragedia podría ser, incluso, atemporal.

Que bello Polonio compuso Claudio Da Passano!!! El aplausómetro marco empate con Luis Ziembrowski…aunque por simpatía hacia el personaje unas décimas más fueron al primero 😁

Correctísimo el nivel de todo el elenco, grata sorpresa ver a Mauricio Minetti en un doble papel.

De los rubros técnicos el premio mayor se lo lleva la escenografía. Ahorren los trámites de votar y denle YA el Oscar, el Grammy, el Tony y el Gardel de platino. Estupendo trabajo del taller del teatro San Martín que temporada a temporada se supera.

Justamente hoy empezó una muestra histórica del Hamlet de 1980. Se nota la disparidad de estilos en los vestuarios, haciendo que ambos sean estupendos.

Hay un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Para Joaquín Furriel hubo un tiempo de rechazar la propuesta…y éste…el tiempo para aceptar y brillar.

Celebro poder ser testigo de lo qué pasó hoy…será histórico…lo sé.

Maria, muy muy feliz