En las épocas de colegio cruzaba por el pasaje Rauch para ahorrarme unos metros…siempre con el tiempo justo andaba. Entrar a esa calle ahora llamada Discepolo en 2012 para asistir a la reapertura del Picadero viendo Forever Young me llenó de nostalgia, misma nostalgia que sentí anoche al ver nuevamente a los viejos del geriátrico del 2050.

No se por qué nos empeñamos en decir que es un regreso…nunca se fueron…la obra descansó un poco nomás…y las funciones se reanudaron anoche. Estarán lunes y martes…esos días que los que amamos el teatro teníamos menos opciones. 😉

Sala llena, todos cómplices en este truco de magia que sigue funcionando como engranaje de relojería tal como hace 7 años.

La entrada y presentación de cada uno de los viejos que hace la enfermera, ayer Gimena Riestra y hoy Andrea Lovera, nos transporta a un 2050 que nos tiene cómo animados testigos…atentos a cada guiño…a cada gesto.

Y se acomodan. Y se quedan en penumbras. Y se ilumina a Melania Lenoir. Y enciende la noche como solo ella puede hacerlo. No paran hasta el final…es una montaña rusa de emociones. 💜

Decir que la obra es un musical es quedarse cortos. Es un lujo verlos hacer pedacitos de los clásicos con la seriedad con la que deben ser abordados…con un toque que los hace adorables: Romeo y Julieta, Ricardo III, Hamlet, La casa de Bernarda Alba, La vida es sueño…todos en el mismo escenario cómo si fuera un juego.

Al final Walter toma la posta, agradece y nos recuerda que la vida es una sola y hay que disfrutarla. No se si es parte de la obra o es el saludo final…da igual…desde donde sea esa es la idea…no permitir que nadie nos arruine el día y a disfrutar!!

Melania Lenoir, Ivanna Rossi, Gimena Riestra / Andrea Lovera, Walter Canella, Germán Trippel, Martín Ruiz y Santiago Otero Ramos / Hernán Matorras y todos los rubros técnicos bajo la dirección de Daniel Casablanca: SON LO MÁS!!!!

Maria, tarareando…