Ya todos sabemos del talento de Pablo Rotemberg…y aprovecho cada oportunidad que se presenta y lo voy a ver.

Este Domingo suponía una función diferente a la que había visto antes…invitada especial Natalia Cociuffo.

Sabía que la sala iba a quedar totalmente a oscuras por unos segundos…cerré los ojos y me dejé llevar. Se escuchan unas notas de fondo y empieza todo.

Rasgos de un cuerpo fibroso con movimientos casi mecánicos. Ritmo de película en Fast Forward. Más luces, más cuerpos, más movimientos. Encuentros, desencuentros. Una fila de placares que se abren y dejan salir más cuerpos y más historias.

No hay nada lineal ahí. Es un desafío a los sentidos. No hay cambio de temperatura, pero hay ciertas combinaciones de música, luz e intensidad que hacen erizar. Se sienten cambios de respiración…y no soy yo. Veo que somos muchos los zambullidos en esa atmósfera.

Una pausa…se apagan las luces y se oyen inconfundibles tacones. Cociuffo impecable le aporta a la obra la dosis actoral que solamente ella puede. Intensísimo momento que da paso a una canción en su voz.

Y luego sigue la acción, llegando al climax en un final que se lleva todos los aplausos.

Gran trabajo de Alfonso Barón, Ezequiel Corbalán, Rosaura García, Diego Mauriño y Marina Otero. Siguen unas semanas más en El Portón de Sánchez…un lugar ideal para este tipo de espectáculos.

Una cita obligada para quien quiere ver una propuesta diferente, interesante, de calidad…se llevarán un plus provocado por elementos técnicos…música y luces son también protagonistas.

María, terminando un lindo finde en Baires…con lluvia…

Escuchar música

Anuncios