Recuerdo un 25 de Octubre de hace muchos años cuando asistí a una charla sobre la vida de Alfonsina Storni. Si existiera la expresión diría que fue un amor a primer oído. 

Quise ir a ver la obra desde que supe que se estrenaba en Mar del Plata. No pude en el verano pero finalmente fui el Sábado al Espacio Los Angeles. 

Si alguna vez imaginó a Alfonsina caminando hacia el mar, esta puesta nos la devuelve por un rato, como retrocediendo en sus propios pasos…llevándonos a todos a sus orígenes…a su familia…a su historia. 

Aparece Viviana Suraniti del fondo de la sala y cada paso suyo hacia el escenario me fue acercando a la orilla de su vida. Como debe ser, la historia fluye…como la vida. Sus textos surgen en la obra como suponemos le surgieron a ella…de manera natural, como consecuencias… 

Darío Cortés tiene esa mirada profundamente bella y poética sobre las cosas. La imaginó y la muestra tan humana y natural que es imposible no amarla. Emociona hasta las lágrimas decir aquello de ‘Hombre pequeñito, hombre pequeñito, suelta a tu canario que quiere volar. Yo soy tu canario, hombre pequeñito, déjame saltar”. 

Conforme la historia avanza, la obra se hace más intensa, deleite esperado por mi que aparece al fin: tú me quieres alba, me quieres de espumas, me quieres de nácar, que sea azucena…sobre todas, casta. 

Y llega el dolor físico…y la despedida de su hijo…y de la vida. El poema que pide se publique en La Nación en el que anuncia que se va a dormir…sola…indicando que a quien insista en preguntar por ella se le diga que ha salido marca que la obra se termina…aunque me haya quedado con ganas de más. 

Sentí que a la puesta no le falta nada, tiene de todo en su justa media, me reí, soñé y me emocioné. Recordé cosas que se me habían quedado olvidadas y me traje un loco impulso por volver a leer sus obras…y lo hice. Ese fue el plus al que nos acostumbra el director…nos llevamos algo a casa para leer.

Si cuando pasa por el cine Los Angeles recuerda la época en la que veía películas que traen nostalgia, anímese y entre a ver la obra…la nostalgia y el recuerdo están ahí…siempre al alcance de la mano. Si no leyó obra de Alfonsina Storni…está a tiempo…pruébela un poquito y le aseguro que gusta todo. Si tiene ganas de escuchar una linda canción también entre…hay de eso. Hay de todo.

María, agradecida con Darío, por la invitación y por Alfonsina.

Escuchar canción

Anuncios