Normalmente, cuando tengo ganas de escuchar una canción, busco el disco y la escucho. Gracias a la generosidad infinita de Nati Cociuffo, cuando tengo ganas de escucharla cantar…además de tener las canciones de Natural, me llego al teatro y la disfruto en Por amor a Sandro.

Linda tarde de Domingo…lluvioso…gris…de las que dan ganas de salir a hacer cosas (a mi al menos). Qué lindo ir al teatro a la tarde!!!

Esta vez el público fue heterogéneo…había nenas…pero también público en general.

Aparece Alicia una tarde de lluvia y su recuerdo del inicio de la historia nos lleva a un estudio de TV donde quien sería luego Sandro de América daba sus primeros pasos. La pasión nació en ese minuto y no se terminó nunca.

Las 4 (cuatro) décadas que transcurren sobre el escenario están plagadas de emoción y humor. Nos permitimos recordar, añorar y nos divierte. Y me animo a usar el plural porque mirando alrededor me doy cuenta que no soy la única.

Cociuffo, Samartín y Gimenez son los protagonistas pero todo el elenco tiene su momento de lucimiento…todos se ganan el aplauso de final. Aplauso que obliga a un plus para sacarnos el sabor amargo de lo que podría ser considerado el final de la historia.

Perdí la cuenta de las veces que la vi…de la misma manera que ya no recuerdo las veces que escuché una canción que me gusta mucho. Seguiré yendo…cada vez que pueda estaré disfrutando del enorme talento que allí se despliega. Innegable sentir que Fernando Samartín ES Sandro…quizás eso sea lo primero que surge como comentario…pero enseguida se reconoce que Natalia Cociuffo compone a una Alicia impecable que muta sobre el escenario…desde una adolescente tímida a una muchacha sexagenaria…especial siempre…

Un placer para terminar el finde de la mejor manera…

María, por ese palpitar que tiene tu mirar…

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