Piedras dentro de la piedra Sábado, Abr 7 2012 

Mezcla extraña y hermosa de sensaciones después de ver la obra. Me emocioné y me reí y pensé y sentí.

El amplio escenario de La carpintería fue reducido a una especie de cueva subterránea donde permanecían ocultos media docena de soldados que durante la guerra de Malvinas no quería pelear…no querían matar ni morir.

Claustrofóbica como soy, vi ese espacio y supe lo que es sentirse atrapado. Atrapados entre balas, entre enemigos, entre piedras.

La historia le pertenece a Mariana Mazover, una joven artista que tuve la suerte de ver y saludar a la salida. Lo que hizo con talento y varias lecturas de un libro de Fogwill es impecable. Además de haber hecho un texto de calidad, buscó y encontró a los mejores actores para cada papel. Laura Lertora, Alejandro Lifschitz, Alejandra Carpineti, Mariano Falcón, Hernán Lewkowicz y Sebastián Romero Enrique tienen una calidad acorde al libro y al resto de los rubros técnicos: escenografía, sonido, vestuario.

En una semana donde hubo cientos de relatos y recuerdos, adentrarnos un poco en la piedra es un lindo ejercicio…permite ver lo que vive debajo de la tierra, conocer en parte lo oculto y secreto. Bocanada de aire fresco para meditar pese al encierro planteado.

La sala llena…ovacionando…es una manera inequívoca de decir FELICITACIONES!!!

María, finde largo en Baires 🙂

Anuncios

Molly Bloom Sábado, Abr 7 2012 

Cuando llegó a mis manos el disco ‘A mis queridos seres’ de Marilina Ross, mi curiosidad me llevó a querer saber quienes eran esos queridos seres, Selva, Luis y Cristina, a los que la cantautora dedicaba bellas canciones. Así supe quien era Cristina Banegas. Pasaron muchos años hasta que vi su talento sobre un escenario. Descubrí a una de esas actrices que en el radioteatro del pueblo dirían ‘actriz de carácter’…o lo que yo entendía que quería decir ‘hace cualquier personaje…y lo hace bien’. Y así es.

Anoche fue Molly Bloom. No hizo de Molly Bloom…FUE Molly Bloom por un rato largo. Recordé una bella canción de los 70’s que la tiene como autora de la letra: voy a hablarles de mi amante…y, en parte, algo así fue lo de anoche…

La obra en cuestión es un una especie de monólogo. Digo…no es que el personaje hable…más bien me parece que piensa en voz alta. Sin un respiro, una noche de sus treinta y pico, en la cama junto a su marido, Leopold Bloom, pasada la medianoche el sueño no llega y su mente empieza a recordar historias, de sus conquistas, de sus deseos, de Boylan, de su hija Milly, de la muerte de su hijo, de su vida en Gibraltar, en Algeciras…

Sin una sola pausa, repito, la sala llena del Centro Cultural de la Cooperación se rindió a sus piés y estalló en aplausos, merecidísimos, hacia el tremendo trabajo de la señora Banegas, que por una hora nos hizo olvidad su carrera, su edad, sus nacionalidad y escuchamos la voz interior de su mangnífica Marion. El texto es de James Joyce, pero créanme cuando les digo que la actriz lo hizo suyo.

De la amplia cartelera que ofrece calle Corrientes para esta temporada, sin duda alguna Molly Bloom debe estar en la lista de deberes. La dirige Carmen Baliero, que intuyo es la misma talentosa que solía ver en La Plaza, en la época en que espacio central era un anfiteatro y no un restó. Recuerdo uno de sus clásicos…algo que tenía que ver con Manaos…bueh…demasiado recuerdo por hoy. Asiste Francisca Ure, la creadora de aquella inolvidable Marta!!!! 🙂

María, con ganas de escuchar un tanguito…