Fui al cine. Ya sabemos que EL cine es el Gaumont de la calle Rivadavia al 1635. Las demás salas tienen nombre…pero ‘cine’ a secas es el Gaumont.

La suerte en tus manos la peli. Gusto de la música de Drexler y del estilo de Bertuccelli, que los dirija Daniel Burman era un plus.

Es una comedia romántica. Tiene humor y tiene música. En un momento, el personaje de Drexler en una disquería y de fondo Canción del pinar!! Ese instante ya valía los $4 de la entrada…pero hubo más. Un final con la trova rosarina en el escenario: Rubén Goldín, Silvina Garré, Adrián Abonizio y Juan Carlos Baglietto.

Uriel Kohan es un padre divorciado que trabaja en una financiera. Es uno de esos tipos a los que la mentira zonza o el invento de historias mínimas casi se le caen de los labios. Una pequeña mentira acá, otra por allá y de pronto se encuentra tejiendo telaraña que lejos de acercarla a quien fuera el amor de su vida, corre riesgo de perderla nuevamente…y quizás por los mismos motivos. Jugador de poker, un golpe de suerte podría salvarlo.

Gloria perdió a su padre en Francia y viene a Baires a resolver temas propios de la herencia. Ludovic, su pareja, no pega ni con cola. De casualidad se encuentra con Uriel y sus voluntades parecieran darles otra oportunidad.

Los personajes de Norma Aleandro y Luis Brandoni son un lindo condimento para la historia central. Los Rabinos de la nada son un hallazgo cinematográfico.

Definitivamente, hay que ir al cine. Al Gaumont o al que sea…pero vayamos a ver cine.

María, este finde voy a tratar de ver Nosotras Sin Mamá… 🙂

Se fuerza la máquina

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