El viaje continuó…y llegamos a Italia. Migraciones sin proguntas…no les importa a qué venimos…o confían en que no nos quedaremos más que los días de vacaciones.

El primer destino…la famosísima Venecia…capital mundial de las escaleras. Conseguimos un hotel cerca de la estación para no tener que cargar el equipaje por tanto tiempo. Subimos/bajamos un par de escaleras y llegamos al hotel Walter & Canal. El penetrante olor a humedad nos dio la bienvenida. Dejamos la maleta y salimos a recorrer la única calle iluminada del lugar.

El paro del vaporetto nos dejó en la parada por un rato largo. Nada nos amilanó…finalmente pasó un barco y nos fuimos a Plaza San Marco. Lo más interesante que pasó en el día fue ver una manifestación de unas 18 ó 20 personas, custodiadas por una docena de policías. Nunca constituyeron peligro alguno…creo que estuvieron custodiando para justificar los salarios.

La ciudad es bellísima…para un día…y luego seguir viaje. Eso hicimos.

El puente de los descalzos se cobró una víctima: una valija perdió una rueda y empezó a andar ‘renga’. Subimos a un tren y llegamos a Roma. Y ahí todo cambió.

Nos estamos hospedando en el hotel Columbus…a media cuadra de la plaza de San Pedro. Las sorpresas se sucedían minuto a minuto. Es un hotel…pero también es una especie de castillo donde se podrían filmar varias películas que pensamos con mi Tutu. Hay un salón con un piano, otro con sillones de pana, otro con una estufa, otro con pinturas. Calculamos entre 80 ó 100 m2 cada uno. La habitación tiene la cama doble más grande que vi en mi vida. Ventana al jardín.

Quisimos contratar Internet para poder comunicarnos con la familia. Nos dieron un ticket con la clave…y un ipad!!! Si, si…tenemos un ipad para jugar y usar el skype.

Hasta ahora, las cenas eran menúes de Mc Donalds o pizzas…hoy tuvimos LA cena del viaje. El menú no lo podemos pronunciar…me limito a comentar que el postre tenía hojas de oro…y las comimos. Hasta la botella de agua era linda.

Estamos como incrédulas ante todo esto…minuto a minuto nos sorprendemos con alguna nueva pintura, o un nuevo salón o un nuevo mueble o un nuevo techo con frescos.

Compramos una nueva valija para reemplazar la renga…y la estamos llenando de regalos. Entre las ganas de llevarle cosas a todo el mundo…y los precios de ofertas de fin de temporada, actitudes como la nuestra ayudan a paliar la crisis en los países europeos.

Ahora a descansar…mañana vamos por los mueseos y la hermosa ciudad que espera ser caminada por estas entusiastas turistas sudamenricanas.

María, recorriendo el castillo nuevamente…

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