No recuerdo cuando fue la última vez que fui al teatro El Globo. Qué lindo lugar!!!!

Empiezo por la música…hermosa…y la escenografía…impecable.

La talentosa Eva Halac nos lleva en un abrir y cerrar de luces a una tienda del Once de los años 50’s y a una sala de una casa de Moisesville en la provincia de Santa Fe, lugar donde el Barón Hirsch compró tierras y se las dio a un grupo de judíos rusos. La obra habla de las raíces, de cortarlas, de echarlas, de ir en su búsqueda. El lugar recibe el nombre de Moisesville porque un rabino, quizás Mendel, uno de los personajes que encarga el gran Horacio Vay, sintió que era la tierra prometida por Moisés.

Lázaro llego a la Argentina para trabajar la tierra, como lo hicieron sus antepasados en el desierto. Su hijo se vino a Buenos Aires a poner una tienda. El hijo de éste se recibió de médico y se fue a Israel y Sergio, el último Kaplan de la historia, planea dedicarse a la agricultura en un kibutz. Teme por su abuelo, no quiere dejarlo solo…entonces intenta reavivar un amor que supo tener con la prima Edith, que todavía vive en Moisesville y por las noches juega a las cartas con los muertos: sus padres, el rabino y un prometido que murió en guerra.

Todos los personajes son deliciosos…tiene ese algo que los hace familiares. Sin inmigrantes y trabajadores…denominador común de una generación que nos puso de pie alguna vez. No es necesario haber tenido zeides y bobes para sentir que formamos parte. Se viven historias de sacrificio y de orgullo. Un homenaje a los gauchos judíos.

Muy buenas actuaciones de todo el elenco, es una buena opción para las nochecitas de este verano que viene muy bien cargado de carteleras. Los Kaplan, teatro El Globo, con Jorde D’Elía, Marta Bianchi, Chino Darín, Alejandro Dufau, Cristina Fridman, Horacio Vay, Ariadna Asturzzi y Leandro Cóccaro.

María, llueve…

Anuncios