Curiosamente vino a mi mente una historia de Dolina…Nostalgias perpetuas se llama y decía así…

Un hombre oscilaba entre dos identidades.
A veces era fiscal, vestía trajes elegantes y tejía razonamientos olímpicos. En otras ocasiones era cazador, portaba armas implacables y perseguía a las fieras.
Cuando era fiscal decía:
– Ah, si estuviera cazando…
Cuando era cazador decía:
– Ah, si estuviera fiscalizando…
A menudo se equivocaba y añoraba la caza mientras cazaba, los pleitos mientras pleitaba.

Anoche fui, nuevamente, a ver Pic Nic. La obra me había gustado mucho cuando la vi por primera vez…y el leer eso de Últimas funciones le agregó una sazón adicional.

Lo que llovió cuando me tenía que ir!!!!! Afortunadamente era el día de la boda de mi vecina Carolina, vino a buscarla una limusina…no, no viaje en limusima…es que el hermano llegó en taxi para acompañar a la hermana a la iglesia en el gran vehículo blanco y aproveché el coche de alquiler para esquivarle a las gotas.

Bello teatro el Payró…donde la gente es cordial desde que entregan la entrada. 🙂

Qué buenos son los personajes del fondo que hacen sus escenas mientras nos acomodamos. Ojo, es un espectáculo para pocos, eh? Están los que usan ese tiempo para mandar mensajes de texto, contarse peripecias de la semana o comer maní con chocolate. Mi celular ya entró apagado, nada me pasó en la semana digno de contar, no me gusta el maní con chocolate…toda mi atención puesta en la previa. Todo venía bien hasta que pusieron una versión de Candilejas de fondo…de ahí en adelante todo estuvo buenísimo.

Sigo sintiendo que es una obra necesaria. La primer parte es una lograda postal de otros años…algo sepia…pero con detalles nítidos y característicos que la tornan cercana. La segunda pone en personal la fría historia. Algunos comentarios de la salida me erizan la piel: fue así…yo era chico y me acuerdo – dijo el señor que estaba sentado al lado.

Y como si fuese un match de rugby, vino el tercer tiempo. El tiempo de saludar, conocer, agradecer y comprobar la generosidad de muchos. Si alguna vez pensaron ¿qué se hace con la comida que se prepara para la función?…se la comen cuando terminan…y doy fe que los buñuelos que prepara Luchy son riquísimos. No se los comen antes porque el libreto lo manda…sino…ya iba a quedar uno para después!!!

Aún habiendo compartido los buñuelos, seguí siendo espectadora y la escena se asemeja a la de las comidas en mesas largas de los circos de pueblo, donde domadores, equilibristas y payasos preparan la mesa, cocinan, sirven y comen. Lejos…el mejor recuerdo de la noche.

Y me fui…partí rauda para llegar a un sitio donde empezar mi cumpleaños. Los saludos empezaron un minuto antes de la medianoche…y bueh…¿si se está rodeada de adelantados o entusiastas con relojes adelantados que se puede esperar? 🙂

Y ahora estoy acá…trabajando desde temprano…añorando quizás…la noche…

No voy a volver…pero insto a que los que aún no la vieron vayan…les queda solo un sábado más. (Uy, no…me vino a la retina el vídeo de Leonardo Jury del año ’81 cantando esa canción…a pura guitarra…derrapé…lo se…me retiro). No quisiera que dentro de un tiempo se sorprendan diciendo ¿Terminó? Uy, me la perdí.

Mis felicitaciones y agradecimientos a Sol Beaux, Pablo Bocanera, Juan Carrasco, Mariana Ciolfi, Antonia de Michelis, Valentina Díaz Díaz, Laura Fontenla, Ricardo Lista, Javier Maestro, Marisa Nuñez, Isadora Plateroti, Nacho Salerno, Andrea Marina Villamayor, Natalia Villena, Nehuen Zapata, Solana Landaburu y Diego Kogan.

María, con ganas de que sea de noche…o de tarde al menos… 😦

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