Empiezo la historia por el final: fui a ver a Javier López del Carril y su banda Lleva Enero a Clásica y Moderna.

Podría decir que Javier hace música…pero allá lejos…en el inicio de todo…lo consideré un alquimista. Lograba transmutaciones imposibles. Tomaba una buena obra de teatro y la completaba…le tocaba una mala y le aportaba algo para que no saliéramos del todo insatisfechos de la sala.

Luego lo fui conociendo como músico…con sus guitarras y ese tono de voz único que le transmite su personalidad a cualquier canción como para hacerla suya.

Esta noche estuvo inspiradísimo…toda la banda lo estuvo. Lisando Etala, Paula García Presas, Tomy Lucadamo y Eduardo Pelitti IM-PE-CA-BLES.

Promediando la noche, Elena Roger cantó un par de canciones a manera de adelanto de lo que veremos el finde que viene en Hebraica. (El invierno lo agarró flojo de invitados).

Hubo versiones preciosas de Say Say Say y Like a Virgin, las canciones del primer disco y otras que, espero, estén en el próximo.

Si cuando escuché ‘Para ver’ (mi primer canción favorita de Javier) me emocioné, imaginen lo que fue cuando escuché …quiero tiempo pero tiempo no apurado, tiempo de jugar que es el mejor. Por favor me lo da suelto y no enjaulado, adentro de un despertador…

Toooodo eso entró en lo que algunas personas podrían decir que fue un show…para mi no lo fue…para mi fue un momento mágico…esos en los que solamente tenemos sensaciones buenas y ganas de no terminar nunca.

Pero eso también pasó y se terminó. Por fortuna seguramente habrá otros y podrán venir y comprobar por ustedes mismos lo que es capaz de provocar este caballero, su arte y su banda.

María, feliz 🙂

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