En lo personal…el invierno tiene tres sensaciones térmicas: está fresco, hace frío, me puse camiseta.

Salí de trabajar, pasé por casa con el tiempo justo para dejar la mochila y ponerme una camiseta y me fui para el Espacio Polonia. Como siempre, el ambiente fue acogedor…charla en el patio mirando un pedazo de cielo y…la obra.

He comentado alguna vez que, por ejemplo, en la obra PH, hay una puerta que comunica con la cocina…y justamente ahí hay una cocina. Naturaleza muerta, la obra que fui a ver hoy, transcurre precisamente ahí…en la cocina. Me siento parte. Podría ser mi cocina. Usan el mismo detergente que yo y el repasador es de toalla…blanco con cositas verdes y azules…como el mío!!!

Papá Angel sentado en un rincón…yo al lado…pinta el retrato de un hombre y repasa su vida desde la comparación con Fermín o David…amigos de la infancia. Siente que los demás tienen contención, futuro, obra social, familia con empuje, felicidad…todas cosas que él no tuvo.

Tres personas, una familia, que poco conectan con el presente real. Nada ata las historias a un tiempo ni a un lugar…salvo la cocina y lo agobiante que circula en ella.

Diálogos delirantes que me provocaron risa contenida…éramos pocos y no quería ser reconocida como la que se reía.

Si aquello que dicen ‘que lo bueno, si breve, dos veces bueno’, entonces esta pieza es doblemente buena. Disfruté la experiencia…salí…tomé un taxi rumbo al Abasto y en el camino le conté al chofer de la vez que David se perdió, gritaba su nombre y el eco le contestaba David, David, David. Angel lo intentó…pero le contestó el silencio…ni la naturaleza lo reconoce. Muy bueno!!!!

María, empezando el finde largo.
P/D. Gracias Polonia por tanto.
P/D2. Placer la charla previa. 🙂

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