Se podría discutir largo y tendido sobre si el fin justifica los medios…y nada quedaría del todo claro.

La obra que vi hoy en Timbre 4 trata un poco de eso…de la búsqueda de la felicidad, de alguna manera que podría ser o no cuestionable.

2 familias lejos de ser consideradas tipo, que una noche entrecruzan vínculos, con un resultado que cambia la vida de todos.

Mismos actores que vi en La omisión de la familia Coleman. Misma pluma y dirección. Garantía de buen teatro.

Y acá me quedo…no quiero adelantar nada…salvo que vale la pena.

A la salida me crucé con Giampaolo Samá y recordé lo mucho que me gustó Lamérica. Definitivamente voy a volver!!! Ahora en el espacio Polonia.

María, finde que parece largo 🙂

Anuncios