Escenario giratorio…dividido en cuadrantes. Cada uno es el lugar donde transcurre la historia de los cuatro personajes. Escenario en constante movimiento…como las escenas.

Podría decirse que la obra es un relato…o una serie de ellos. En cada porción de la escena, aleatoriamente, uno de los actores describe la situación que está viviendo otro…y en ocasiones alguno más aporta a la historia.

El inicio data de 1999. Victoria encuentra unas fotos de su padre y su otra familia. Pablo encuentra una mano humana en una caja. Mario vive con Dana. Laura inicia un viaje a París.

Las fechas van indicando el paso del tiempo y las circunstancias de los 4 personajes.

Manera original de plantear historias. Excelente trabajo de quienes se encargan de ir montando cada escena en el preciso instante en que desaparece de la vista del público…para aparecer nuevamente como si fuera un carrusel. No hubo falla alguna.

La creatividad suple un poco, para mi gusto, la duración de la obra. En un momento sentí que era momento de terminar…y todavía faltaban unos cuantos años. Desde el punto de vista personal, imposible cercenar la propia historia para hacerla adecuada en duración para otros. Creo que algo así debe pasar cuando se intenta escribir y contar 4 historias.

Cuatro actores que se sumergieron en ese vértigo que es la vida…y el escenario. Nunca un deseo de bajar o de detener. Gran trabajo de los actores, sumamente equilibrados, en ese sentido: Pilar Gamboa, Javier Lorenzo, Juan Minujín y Julieta Vallina.

Se termina el Domingo que viene. Si quieren ver algo original…vale la pena.

María, disfrutando del finde laaaaaargo

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