Como cada vez que concurro al teatro, no leo material alguno…dejo todo me llegue por sorpresa.

La sala de Timbre 4 siempre acogedora me transportó a ese encuentro motivado por la muerte de Babila.

Así como en la vida, en el teatro tampoco hay historias mínimas. Una pluma imaginó un encuentro de 3 (tres) personajes que viajan hacia su pasado, se le suma un vecino, un morador de la casa, la lluvia y unos disparos y el resultado es una muy buena obra.

De a poco me fui metiendo en la historia y me animé…y me reí…imposible no hacerlo. Cada personaje le aporta a la historia un ingrediente justo y necesario, haciéndonos entrar y salir del humor, el drama y la nostalgia de manera impecable.

Me gustaría contarles más…pero no voy a arruinarles la sorpresa. Vayan un Sábado a Timbre 4 y permítanse disfrutar de un gran momento.

María, apuntado esta obra como para ‘volver a ver’.

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