Tenía miedo que a algún moderno se le ocurriera adaptar la obra y arruinar el bello texto de Calderón de la Barca.

La conocida historia sitúa al personaje de Segismundo en el centro de una trama que intenta adivinar si en la vida gana la libertad o el destino.

La enorme sala Martín Coronado del teatro San Martín se colmó para disfrutar de las actuaciones de Joaquín Furriel, Muriel Santa Ana y gran elenco. 2 músicos en escena que aportaron el tono flamenco que tanto me gusta en cualquier obra.

En aquella parte que dice ‘¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son’…sabiendo que todavía faltaba mucho…nadie pudo contenerse y aplaudimos como si con eso ya bastara y se pudiera terminar la obra. Unos minutos después presenciamos el monólogo de Rosaura que nos dejó a todos sin aliento.

Obligamos al elenco a saludar 3 veces…y no seguimos porque teníamos planes. Merecida ovación de pie.

La recomiendo vehementemente. Voy a volver…mi Tutu está leyendo el libro para Literatura y dijo que le gustaría escucharlo…una especie de modalidad de libro leído.

María, deseando ir a dormir para poder soñar…

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