Hace unas semanas mi Tutu sintió la necesidad de renovar su guardarropas. Iba a empezar a salir de noche y no tenía la ropa adecuada. Ya aprendió que el dinero no brota de las canillas ni se cosecha gratuitamente de los árboles. Se le ocurrió la única alternativa posible: tía, quiero trabajar.

Intenté encontrarle un perfil adecuado teniendo en cuenta sus habilidades. Descartamos todo lo que tenga que ver con números, con cuidado de niños y con madrugones. Se ofreció como ayudante para ordenar mi casa. No es que mi casa sea grande o haya mucho desorden, me parece que prefirió empezar desde abajo.

Cumpliendo el horario pactado, a las 18.50 tocó timbre. Un saludo y a empezar con la faena. Cortamos unos minutos a las 19.30 para un té y seguimos. Debo reconocer que no se comporta como la típica ayudante. En más de una oportunidad me di algunas órdenes y se quejó más de lo habitual. Casi cuando se cumplía la primer hora le tocó atender un llamado al portero eléctrico. Muy formalmente se nos informaba que debíamos evacuar el edificio por un incendio en el piso 9. Dejamos todo a medio ordenar y salimos a la vereda. En la escalera nos cruzamos con una docena de bomberos que subían con mangueras, máscaras y luces.

Ya en la planta baja pudimos ver el humo, las autobombas, los patrulleros, las ambulancias y la cámara de Crónica.

Cuestión que una señora olvidó apagar la estufa, abrió la puerta y la recibió el humo. No sabemos bien qué se quemó…pero como a las 21.00 lograron apagar todos los focos y volvimos a la casa.

La recomendación fue ‘tía, pasemos un trapo con desodorante de piso así se va el olor a humo’. Pasamos el trapo y nos fuimos. Teníamos compromisos tomados con anterioridad y el orden y la limpieza tendrán que esperar una semana más.

Creo que va a volver. Le falta aprender a doblar mejor las medias y las remeras…pero en el resto viene bastante bien. Si quiere seguir va a tener que reprimirse un poco…no me puede hacer comentarios del estilo ‘y me podés decir para qué guardás una servilleta que dice Calafate?’. Digo…le iría mejor siendo mudita…pero bueh…es lo que hay.

María, terminando de ordenar…no la puedo esperar hasta el Viernes que viene…

Anuncios