Así como cuando viajamos a Bariloche y empezamos a tomar fotos 100 km antes…cuando vemos los primeros copos de nieve…al ver estos colosos dan ganas de empezar a tomar fotos desde todos los ángulos. Son 2 estatuas de piedra del faraón Amenofis III, Neb-Maat-Ra Amen-Hotep para los amigos. El templo ya no está…sólo queda la imponencia de sus custodios.

Cuentan que un terremoto fisuró las enormes figuras, permitiendo al viento filtrarse y producir una especie de canto de silbidos. Los griegos creyeron reconocer en ellos la voz de Memnón, un héroe de la guerra de Troya y en su honor los bautizaron.

Luego los restauraron…quitando las fisuras…privándonos del placer de oír esos sonidos.

María, viendo un montón de fotos repetidas de los colosos…

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