El arte egipcio es simétrico en general. Para representar el todo siempre muestran algo doble, complementario. El Nilo divide el país en este y oeste, la vida y la muerte, Horus y Seth, Norte y Sur. Para los orientales es el yin y yang, para mi tatuaje…el día y la noche…la luna y el sol.

El cementerio de Cairo perfeccionó la idea. Originalmente, como todo cementerio, era poblado de muertos…hasta que la gente del interior del país empezó a venir a la capital…encontraron baratas las parcelas, compraron unos metros…y en vez de construir tumbas…construyeron casas y allí viven. Y se siguen enterrando sus muertos. Evidentemente nos falta bastante para tomar a la muerte de esa manera.

María, viendo antenas parabólicas en el cementerio…

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