Finalmente el avión aterrizó en Luxor y llegué al barco que me llevaría a la travesía por el Nilo….el Orchestra.

Primera vez que iba a dormir en un camarote. Me hacía mucha ilusión. La primer noche algo de ruido…pero pareciera que era natural en algo que va sobre el agua.

En pos de no salirme de las normas autoimpuestas en cuanto al vocabulario utilizado en el blog, no voy a poder ser textual al contar lo que pasó la última noche.

Mi habitación era la 638…frente justo a la 644, habitada por Marta y Víctor…pareja encantadora que estaba en el pasillo fumando el último puchito de la noche.

Con el sentido del humor que caracteriza a Marta, sin decir agua va, manda un ‘…que a ti también te ven las partes‘. Se que no consume alcohol ni sustancias…y sabía que el navegar podría provocar mareos, pero no alucinación, la tomé en serio y le pregunté a qué se refería.

Con total conocimiento de causa se acercó a lo que yo pensaba que era un simple panel de la pared y lo abrió. Cubrían unas cañerías que traían el agua el baño…y…pequeño detalle…se había diseñado un sistema de vigilancia hacia al baño de cada habitación.

Dentro del baño, una simple esquina sin pastina representaba un lugar por donde mirar. Un ángulo inclinado debajo del lavabo, un espacio entre la mochila y el inodoro se transformaron en un pequeño mirador para la gente que quisiera pasar por el pasillo y observar.

Lo que al principio fueron solo sospechas se transformaron en certeza cuando alguien vio que detrás de una toalla que camuflaba un agujero aparecían un par de ojos negros. Corriendo se asomaron al pasillo y casualmente había un muchacho de la limpieza con un balde de agua y un trapo…sobre el piso de alfombras.

Iniciamos una investigación minuciosa: todas los baños de todas las habitaciones contaban con uno o más orificios que garantizaban primeros planos de las partes.

Presentamos el caso a las personas indicadas sin obtener nada…era una palabra contra la otra. Los testigos no sumaron al caso y todo quedó ahí.

Estoy esperando llegar a España para poder comunicarme con la agencia de viajes  (Papiro Tours). Mientras tanto, no creo que clausuren los miradores…ni cambien el personal…ni den por terminada la práctica, así que, a menos que gusten de mostrar sus partes, por favor, no suban a ese barco. Si no tienen otra alternativa, lleven un poco de Fastix y cubran cada orificio con lo que sea…no se que en cualquier momentos veamos ‘sus partes’ publicadas en youtube.

María, sin entender algunas culturas…

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