Ya sabemos que soy una persona afortunada y, lejos de pasarme lo que a todos, suelen ocurrirme cosas extrañas.

En general, las charlas circunstanciales con taxistas giran alrededor del clima: qué calor anoche, no? Por mi casa no corría una gota de aire si estamos en verano o el frío ya no es como antes…ya no hay sabañones…ahora son 3 ó 4 días de fresco y nada más; pero a mi suelen tocarme los otros…los que saben cosas que nadie más…los que conocen verdades y son silenciados por los poderosos.

Mi mala memoria hace que solo recuerde los de los últimos tiempos:

– Un muchacho al que le interceptan las llamadas telefónicas y, averiguando adonde se dirige, le obstaculizan el paso con el único objetivo aparentemente de vengarse por algo que él sabe y nunca alcanzó a contarme. Como ejemplo, me dijo que a la mañana le dijo a un amigo ‘voy a la gomería porque a esta hora no hay nadie’. Inmediatamente una interminable cantidad de gente que no sabe de donde salió se encontraba haciendo una cola en esa gomería, haciendo que el joven tuviera que retirarse. Algo parecido le pasó en una hamburguesería…prefirió no comer antes que tener que hacer esa cola.

– Un señor que sabe que algunos empresarios (me dio algunos nombres pero no los voy a dar para no mezclar al jefe de gobierno en estas historias) tienen un chip del tamaño de un grano de arroz bajo la piel, debajo de la malla del reloj. El objetivo de este implante no fue claro…era algo que ver con satélites pero no recuerdo detalles.

– Alguien que conoce un plan para lograr tener un banco mundial con el ADN de todas las personas. Aparentemente, en breve, cuando alguien se acerque a cambiar el DNI, no se de qué manera, le van a extraer una muestra de ‘algo’ y lo ingresarán a una gran base de datos para no se qué cosa que quieren hacer.

La última teoría fue la más interesante…bah…al ser reciente es la que más recuerdo: los terremotos de los últimos tiempos son provocados por el gobierno de los EEUU para apoderarse del mundo. Algo así como el objetivo de Pinky y Cerebro de cada noche. No tengo tiempo ahora, pero estoy casi segura que en algún capítulo el magistral dúo ya lo intentó…en vano. Bueno, cuestión que, dice, casualmente, cada vez que hay un terremoto, cerca del epicentro hay barcos militares gringos prontos a tomar el poder del país en cuanto la tierra empieza a moverse y quebrarse. Sin ir más lejos, me aseguró el conductor del vehículo, queriendo destruir Irán, destruyeron Haití. Para ser un arma tan avanzada me parece que les falta algo para calibrar mejor el objetivo.

Acepto y abono la idea de que el hombre nunca llegó a la Luna. Ya todos sabemos que las filmaciones a las que nos acostumbraron fueron hechas en un estudio de grabación y dirigidas por Stanley Kubrick, pero de ahí a pensar que el proyecto HAARP pueda manipular el mundo, modificar el clima, controlar la mente y producir terremotos me parece demasiado.

María, coleccionista de mitos urbanos…

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