Recuerdo un chiste clásico siendo niña: una hoja blanca representando un dibujo. El chiste era el siguiente diálogo:
– Qué es?
Una vaca comiendo pasto
– Y el pasto?
– Se lo comió la vaca
– Y la vaca?
– Comió y se fue
Era gracioso en el ámbito infantil.

Anoche fui al teatro Tabarís a ver ART, de Yasmina Rezza. Hasta el incendio más grande pudo empezar con una chispa. Incluso una gran crisis pudo empezar con la compra de un cuadro blanco, con delicadas líneas blancas.

Un planteo simple, si se me permite palabra tan elocuente. Los vínculos de cualquier relación humana transitan por lo que pensamos, decimos y ocultamos. No decir por no querer lastimar o por querer agradar. Lo que callamos por conservar o por conquistar.

Los personajes interpretados por Ricardo Darín, José Luis Mazza y Germán Palacios hacen circular las palabras de manera tal que se podrían reconstruir todas las historias. Una amistad puesta a prueba por varios actos de sinceridad.

Creo que en el fondo ninguno de nosotros es ninguno de los personajes por completo, pero cualquiera de nosotros tiene momentos de cualesquiera de esos tres personajes.

Lo que provoca la compra de un cuadro podría ser una definición cuasi exacta de la obra…pero me quedaría corta…es un duelo de 3 amigos que están frente a la posibilidad única de poner su amistad en revisión.

Una buena obra para empezar el verano. Lindo teatro el Tabarís.

María, agotada después de la primer semana ‘larga’ del año 🙂

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