Me gusta mucho conocer espacios de teatro…y anoche conocí un lugar cálido y acogedor al que seguramente seguiré yendo: El teatro del sur.

Había una muestra de fotografía…pero mi ansiedad por ver la obra pudo más y no fui…me tomé un riquísimo cortado y esperé a que se abriera la sala.

Una platea de unas 60 cómodas localidades y un lindo escenario sirvieron para que nos vayamos metiendo, de a poco, en estas 3 historias con el delgado hilo conductor del tiempo: la Navidad.

Imperdible la sesión de terapia a la que concurre Papá Noel. Como todos pensamos, no la pasa bien el resto del año…se siente usado por el mercantilismo y está condenado a seguir su destino. No está solo en ese derrotero, también el Hombre de la bolsa y el Cuco se acercan al consultorio.

Pasado el tiempo de la consulta pasamos a compartir una historia de amor singular entre un viudo y Laurita, su muñeca inflable.

Dos historias que de alguna manera nos llevan a la historia final protagonizada por Vicky Buchino.

Confieso que fui a ver la obra convocada por su nombre. Fue la primer actriz que vi sobre un escenario y creo que en parte a ella y a la calidad de su actuación junto a José Angel Trelles le debo este gusto tan particular que me provoca ser público fiel del teatro.

Cómo la publicidad de algo que vi el año pasado podría decirle ‘Estás igual!!!!!’. La había visto en la piel de Teresa de Calcuta hace unos años y ahora me encontré frente a esta Claudia compuesta de manera deliciosa.

Una comedia absurda en la que podemos disfrutar de muchos matices. Obviamente nos reímos y emocionamos en las situaciones más inesperadas.

Me pareció estupenda la dirección de Victor Dupond. Cada uno en su papel aportó su oficio para hacer que la obra saliera redondita. Un poco más de una hora y media en la que el espectador es libre de seguir su destino: disfrutar del buen teatro.

María, disfrutando un día de Domingo lluvioso en la ciudad que tiene teatros por todos lados…
P/D. Vicky Buchino en un doble papel: Claudia y El hombre de la bolsa.

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