Dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer…hoy comprobé que detrás de un gran éxito suele haber, también, una gran mujer.

Los planes del día eran interesantes: me tomé el día en el trabajo para poder asistir a una conferencia que daba Elena Roger en la Universidad de Palermo. La señora Roger se enfermó y su reemplazo fue la productora ejecutiva de Piaf: Ana Moll.

Me sorprendió la claridad con la que tomá las decisiones importantes de su vida. Un día se despertó y le dijo a la madre: me voy a Londres. Regaló parte de sus cosas y se fue. Un día se le metió otra idea loca en la cabeza: la Evita de la producción de Webber tiene que ser argentina. Y allá tuvimos a Elena Roger como cabeza de compañía. Otro día quiso volver y traerse ‘algo’ del West End…y se trajo Piaf.

Con una tranquilidad casi espantosa diría que contó cada cambio en su vida de una manera natural y sencilla. La mina, perdón, la señora quería algo, se lo proponía y lo conseguía. La verdad, una de esas historias raras. Sueño transformado en plan…plan cumplido.

Salí de la sala con la loca idea de que todo es posible…y me parece que así es. Un recordatorio importante en el que pensar a diario.

María, corriendo a comprar los fosforitos para el cumple de mi madre…

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