Hacía como 10 años que no veía a Sbaraglia en teatro. Es más fácil ver sobre el escenario a Pepe Soriano. Me despertó curiosidad la dupla y ahí estuve…en el estreno de anoche.

La obra me gustó mucho…un juego al que constantemente nos someten…los finales de las sorpresas son apenas el inicio de otras. El aplauso no llegó de inmediato porque la mayoría de nosotros no sabía si se terminaba ahí o era el final de un acto o era un juego o era el final del juego.

Leonardo Sbaraglia a la altura de Pepe Soriano.
Pepe Soriano a la altura de Leonardo Sbaraglia.
Félix Volpini a la altura de la circunstancia…cumpliendo su cometido.

Realmente un contrapunto…casi como dice la definición…un constraste entre dos situaciones simultáneas de las que el espectador es el neto ganador.

Algunas ‘desprolijidades’ propias de la primer función: se retiró la primer fila entera y algunos acomodadores no sabían si la fila 2 era la que decía 2 o la que segunda relativa. No pasó a mayores.

Colmó las expectativas…sentí que la obra fue ‘corta’…eso quiere decir que me quede con ganas de más.

María, esperando algún reconocimiento para Félix Volpini…

Soriano-Sbaraglia

Soriano-Sbaraglia

Anuncios