Pertenecer tiene sus privilegio, reza el slogan…pero desde hace un tiempo (largo) no me siento conforme perteneciendo.

Aprovechando que venía bien en cuanto horas trabajadas, me tomé el día para retirar la planilla de certificación de servicios del trabajo anterior y pasar a saludar a mi amiga Majo que cumplió años justo un día en el que no pude visitarla.

Ya que estaba, quise terminar un trámite que había iniciado tiempo atrás: desafiliarme a la UCR.

Hice las averiguaciones del caso. Hay 3 (tres) maneras de dejar de pertenecer: afiliándose a otro partido, siendo expulsada o hacer el trámite largo.

Llamé al 5199-0600…me indicaron que debía enviarle una carta el señor Carlos Masvelez a la calle Tucumán 1660. Intentando dar por terminado el trámite cuanto antes, llevé la carta personalmente.

Me dio cierta nostalgia ver vacía y abandonada a la Casa Radical. No había nadie que pudiera recibir mi carta!!!! La dejé por debajo de la puerta…pero dudo que llegue a otro lugar que no sea un tacho de basura.

Durante la caminata de regreso pensé en los motivos que me llevaron a aparecerme por un comité, DNI en mano, estrenando los 18 años, solicitando me afilien. Recuerdo haber salido orgullosa de pertenecer a un partido profundamente democrático, poblado de gente honesta y virtuosa, con ganas de hacer las cosas bien.

A la distancia ya no distingo nada de lo que me puede sentir orgullosa. Ojalá en un tiempo me den ganas de volver a formar parte del padrón del partido…por el momento…’paso’.

María, sin afiliación a ningún partido político…

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