Estamos en Mayo…pero anoche por algo más de 3 (tres) horas me sentí en Agosto…en Oklahoma…más precisamente en el condado Osage…padeciendo el calor que envolvía el escenario.

Los comentarios que le precedieron a la obra fueron variados: dura 3 horas, ganó un premio, es la historia de una madre y su hija, es una reunión familiar…

Todo eso es verdad…y mucho más. Así como todos sabemos que una vida entera podría entrar en un sueño, me pareció que las relaciones humanas y sus variedades podrían caber en una obra de teatro. Y si eso fuera posible, sin dudas Agosto podría ser esa obra.

Difícil encontrar 2 personas que reaccionen igual ante lo mismo…y acá se nota. Qué familia no tiene secretos que salen a la luz cuando creemos que menos conviene? Y acá aparecen todo el tiempo…y en el momento justo de la inconveniencia…cambiando el ritmo de la obra como de la vida de cada personaje.

Muchísimos recursos para provocar risa, emoción, nostalgia, indignación…y a veces todo eso con diferencia de segundos.

Nuestra cartelera teatral nos está malacostumbrando a ver, en general, obras de excelente nivel…y Agosto suma una alternativa más a la enorme lista de obras imperdibles.

El aplauso del final sonó a pedido de bises…aunque fuera medianoche el cansancio no se hizo notar. Debe ser porque disfruté de la velada.

María, armando programa teatral para un festejo de cumpleaños…me cuesta elegir la obra…;)

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