Una vez pregunté eso en una clase y la profesora me contestó que era todo lo que se hacía con un fin determinado. No olvidé la respuesta porque no me convenció. La sentí tan amplia que me pareció que con ese concepto TODO podría ser arte…y capaz que si…

Hace unas semanas, en un simple bar de Roma, pedí un Capuccino. El mozo del bar tomó una taza y le puso la misma cantidad de café que si quisiera preparar un expresso. Colocó en la máquina de cafetera una jarra con leche y la cargó de vapor hasta que saliera espuma. Con movimientos precisos agregó esa lecha de manera tal que en la superficie la espuma blanca y el color marrón hicieran un dibujo. Mi cara de asombro hizo que entregara ese café a otro cliente, preguntó mi nombre, y casi siguiendo la misma ceremonia me preparó un capuccino con una M dibujada en la espuma.

No me lo quise tomar…pero super que, si bien era arte, era efímero, y la obra estaría completa sólo si la bebía. Y así fue…no le agregué azúcar…lo bebí amargo y de a traguitos…como para que no se terminara.

Al día siguiente fue al mismo lugar y recibí una especie de estrella…y la acompañé con un muffin con chispas de chocolate.

María, rodeada de arte y artistas…

Anuncios