Con la dificultad que representa un teclado sin acentos y con las letras ubicadas en lugares diferentes (Marruecos ídem Bélgica), los participo de la ceremonia de abandono del pantalón de jean que me venía acompañando las últimas semanas. Tanto lavado, tanto arrastrarlo en las caminatas…en fin…creo que fue lo mejor para los dos. Hubo quien me pidió que lo guarde como recuerdo del viaje…pero me parece que a mi mochila le va a venir descomprimir un poco la situación.

Qué lugar extraño Casablanca. Estoy hospedada en uno de los hoteles Ibis…el que queda cerca del mar. Carteles de bienvenida en la cama…en una cama sin sábanas…simplemente un cubre colchón como si fuera sábana de abajo y un edredón blanco, precioso…pero sin sábana de arriba.

Debajo de la almohada, un Nintendo Lite que alguien dejó olvidado, con un juego de Scrabble en Inglés. Esta mañana jugué un rato.

Tengo muchas historias por contar…pero el teclado extraño me limita bastante. A la vuelta intentaré ponerme al día.

María, desde Casablanca

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