Pensé que no era posible. No se la cantidad de kilómetros que llevo hechos, un poco en avión, un poco en tren, un poco caminando, un poco en micro…pero hoy llegué y lo vi con mis propios ojos…no me lo han contado. Vi un Mc Donalds muy sucio!!!!!

Papas fritas en el piso, restos de comida en la mesa. El cartel de piso mojado brillaba por su ausencia.

Ya se, van a preguntar qué hago en un Mc Donalds en Roma. Es que con los cambio de horario, los vuelos low cost y demás, tuve hambre en un horario que no era ni desayuno ni almuerzo…y el único lugar abierto ha sido el de la M dorada.

María, rumbo el Vaticano