No se desde cuando existe la costumbre de arrojar papeles desde los edificios de oficina del microcentro, pero permítanme pedir que dejemos esa costumbre de lado.

Las mismas empresas que toman los listados archivados y el calendario de los tacos y los arrojan a la calle son las mismas que piden cambiemos la modalidad de envío de los resúmenes de cuenta para evitar el uso de papel que, directamente, provoca la tala de árboles para su elaboración.

Seguramente son las mismas empresas que habilitan una caja en algún lugar de las oficinas para recolectar papel usado que luego se enviará a la fundación Garraham para que los reciclen y consigan fondos.

Quizás sean las empresas que mandan un memo pidiendo que, a menos que no se pueda evitar, intentemos imprimir en doble faz para ahorrar papel.

Y todo es cuidado para qué? Para complicarle la vida a los barrenderos que tienen que apresurarse antes de que este viento y la lluvia anunciada lleve esos papeles a las bocas de tormenta y se arme la bola de papel maché más grande del mundo, capaz de tapar cualquier cañería de desagüe?

Queremos festejar algo? Entonces, un día cualquiera de cualquier estación de cualquier mes del año, miramos a nuestros compañeros de oficina y proponemos: nos compramos un ananá fizz, unos turrones y comemos eso en vez del mate de la tarde? Nos proponemos dejar atrás una viaja etapa y arrancamos con esperanza un nuevo día? Y si…lo hacemos y listo…para qué esperar el último día del calendario que usamos en estas latitudes.

Sin querer arruinarles las ilusiones a algunos les comento que después de las 12.00, pocas cosas cambian sino cambiamos nosotros. Las alegrías y las tristezas no vienen pegadas al calendario. De nosotros depende vivir cada día como si fuera el último, sabiendo que mañana vamos a recibir otro día igual, con la simple condición de que lo volvamos a vivir como si fuera el único.

No esperemos de la vida más de lo que damos. No pidamos una oportunidad si no somos capaces de darlas. No esperemos ser correspondidos si no correspondemos siempre. No demos sólo en medida de lo que creemos que recibimos. Contestaste una carta o un mensaje, y tengo ganas de saludarte…te saludo. De última, solo a mi frente al espejo rindo las cuentas.

Uno de mis sobrinos siempre dice ‘si la vida te da la espalda…tocale el c…’. Y si…mientras eso nos provoque gracia todo bien.

Para los que necesitan sentir que tienen el permiso de empezar todo de nuevo…adelante…éste es el momento…les va a salir precioso…como todo lo que intentan siempre.

María, viendo como su Tutu está grande y organiza la reunión de fin de año. Nadie lleva Pan Dulce…pero a la tía le toca hacer chocotorta…esos son festejos…jejeje

Escuchar canción

Should auld acquaintance be forgot,
And never brought to mind?
Should auld acquaintance be forgot,
And days of auld lang syne?
And days of auld lang syne, my dear, And days of auld lang syne.
Should auld acquaintance be forgot,
And days of auld lang syne?

We twa hae run aboot the braes
And pu’d the gowans fine.
We’ve wandered mony a weary foot,
Sin’ auld lang syne.
Sin’ auld lang syne, my dear,
Sin’ auld lang syne,
We’ve wandered mony a weary foot,
Sin’ auld ang syne.
We twa hae sported i’ the burn,
From morning sun till dine,
But seas between us braid hae roared
Sin’ auld lang syne.
Sin’ auld lang syne, my dear,
Sin’ auld lang syne.
But seas between us braid hae roared
Sin’ auld lang syne.

And ther’s a hand, my trusty friend,
And gie’s a hand o’ thine;
We’ll tak’ a cup o’ kindness yet,
For auld lang syne.
For auld lang syne, my dear,
For auld lang syne,
We’ll tak’ a cup o’ kindness yet,
For auld lang syne.

Anuncios