Si alguien piensa que ésto es un bajón, YA les digo que corrijan en pensamiento…fue una de las mejores cosas que me pasaron en la vida y se lo tengo que decir a alguien que a veces me escucha dudar, pero que en fondo sabe que le debo todo.

Hace 8 años, un día como hoy, no se cual fue el motivo aparente, pero alguien me canceló el programa que tenía para ese día. Con el concepto de “no perder el tiempo”, aproveché para ir a completar el trámite médico que tenía que hacer el día siguiente. Hasta acá, ningún indicador, ninguna señal, sólo rutina.

De casualidad llegué a la guardia en el momento mismo en el que estaba sufriendo un ataque que, estando en otro lugar, no me dejaría estar apretando las teclas como lo hago ahora. Muchas cosas se me olvidaron, pero nunca mi promesa: ayudame a quedarme acá un poco más…pero si me tengo que ir te juro que no te voy a dejar jamás. Volveré como animal, planta, cosa o humano, pero jamás te voy a dejar. Apretaste fuerte mi mano y no me volviste a soltar ni siquiera hoy. Lloramos como si fuese la última vez que teníamos para poder hacerlo. Pasó un tiempo en el que me asusté mucho, pero cada tanto aparecías y tu voz me tranquilizaba. Fuiste lo primero que vi al abrir los ojos, seguís siendo lo primero que quisiera ver cada vez que los abro. No dijiste mucho, sólo me besaste la frente y apretaste mi mano decretando que me quedara. Mi lista de pendientes era interminable y nada de lo que necesitaba estaba a la venta…o al menos no lo podía comprar. No vi ninguna luz, pero supe y sentí que había vivido equivocada. Y quise enmendarme…y sentí que podía…y creí que lo iba a hacer y confié en que iba a tener la oportunidad.

Cómo quien firma un contrato, esa noche interminable que duró varios días hice un pacto. Ni con Dios ni con el diablo…con la vida.

No puedo vivir sin dejar algo por resolver mañana…sigo manteniendo el temor a no estar. Me di cuenta que mi corazón se porta mejor si le doy alegrías e intento eso todo el tiempo. A veces lo traiciono y me lo hace saber a su manera…sutil y silenciosa.

Desde ese día nunca más postergué lo importante, cuando quiero lo digo, cuando algo no me gusta no lo hago, me río sola, tomo mucha agua fresca, dejo que mi mirada se pose donde quiere, me voy pero vuelvo a vos cada vez que puedo, te hablo en silencio, honro mi palabra, no te miento, intento no preocuparme ni enojarme. Perdón por a veces dudar de haber hecho el trato correcto. Tenés razón, preferimos esto a no estar, aunque a veces pretenda vivir “normal” y no se pueda.

En esas noches de insomnio repaso los patrones del momento para evitar caer en la repetición. Saco de mi cabeza esa idea de que las cosas se repiten. Abono la teoría que todo pasa por algo y que debo aprender de mis errores. El único error que no cometí jamás fue olvidarme que fue tu mano la que se aferró a mi y no me dejó ir. Se que no te gusta ayudarme a encontrar el motivo, confiás que lo encontraré sola…aunque esperás que alguna vez deje de buscar.

No seremos recordados por nuestros pensamientos secretos: me quedé por vos, sigo por vos y lo sabés. Te enoja ver que tomo caminos complicados pudiendo transitar sólo los fáciles. Para darte el gusto voy a mirar más a mi alrededor…se que la mejor opción me está esperando siempre…y la voy a tomar.

No se que hubiese hecho sin vos todo este tiempo y no preciso saberlo.

Tomando la canción que viene más abajo, pienso, tiene razón, nunca sabemos el momento exacto en el que empezó nuestra cuenta regresiva. Quizás cuando pedí el agua mineral en el kiosco, o cuando me calcé las alpargatas. Nunca voy a saber qué instante es el final, una lástima necesitar tener listo el “equipaje” todo el tiempo, nunca sabemos cuando vamos a tener que hacer ese viaje. Si Dios nos va a sacar la última foto…en qué momento nos está diciendo “decí whisky”? Nos daremos cuenta o será una sorpresa?

María, sin postergar más nada…el hoy es lo único que tengo…y es todo lo que necesito…

Escuchar canción

No se sabe cuando te están sacando la foto
Con la que mañana van a buscarte
Cabeza blanca y negra de la manifestación
Pide justicia, vivamos por todas partes

Y ese día cuando partía el flash del adiós
Eternizando tu rostro insalvable
Quien sabe en que pensabas digan whisky dice dios
que ya comienza la función que acaba tarde

Que tragedia, que mala suerte, que maldición
Que diría este renglón si estuvieras
Quien sabe si la cuenta regresiva empezó
Al gatillarte en esa foto cualquiera

Que desconsuelo, que sótano sin suelo
Que olor a muerte sin resurrección se respira
Jugándonos la vida, lotería feroz
Quien sabe si esta es mi canción de despedida

No se sabe cuando te estas comprando la ropa
Con la que mañana van a velarte
Colores opacados por las flores de un show
En la platea nadie quiere sentarse

Y ese día cuando la vendedora envolvió
Con una automatización que dolía
Quien sabe en que pensabas dentro del probador
Pero costaba más de lo que te decía

Que tragedia, que bronca, cuanta resignación
Que diría este renglón si estuvieras
Quien sabe si la cuenta regresiva empezó
Cuando elegiste un pantalón de la vidriera

Que desconsuelo, que mundo sin pañuelo
Que amor te habrá esperado para siempre en la esquina
Jugándonos la vida, lotería feroz
Quien sabe si esta es mi canción de despedida

No se sabe cuando estas saludando al pasar
A alguien que ya nunca veras en tu vida
Rutina insoportable de pensar el final
Es solo alguien que saluda y que camina

Ese día cuando tu beso el aire rozó
La fina terminación de su cara
Quien sabe en que pensabas cuando apenas marchó
Con la inocencia del que dice hasta mañana

Que tragedia, que inútil que es mirar el reloj
Que diría este renglón si estuvieras
Quien sabe si la cuenta regresiva empezó
Con aquel beso descuidado en la vereda

Que desconsuelo, veneno en caramelos de adiós
Que muerte sin corazón los seguía
Jugándonos la vida, lotería feroz
Quien sabe si esta es mi canción de despedida

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