Cuando vivía en Esquina, que 2 lugares estratégicos permanecieran vacíos indicaban que no había gente nueva en el pueblo. Ahora, cuando en la plaza frente a la escuela 53 o en el baldío frente a la iglesia de San Cayetano se empezaba a ver movimiento, seguro algo pasaba: circo o gitanos.

Si llegaba una carpa y mucha gente…cualquiera de las dos cosas podían ser. Si la gente se vestía con vivos colores…cualquier cosa podía ser. El tamaño de la carpa tampoco indicaba nada. Si llegaban animales o se repartían volantes…era CIRCO.
No se qué era mayor acontecimiento para nosotros los niños: ver a un par de payasos y malabaristas en la función o mirar pasear por el pueblo a esas señoras de polleras largas adivinando la suerte.

Nunca me llamaron la atención los circos…salvo el Soleil. De hecho, adhiero a usar la expresión “circo” a escenas de la vida cotidiana que raya lo ridículo, lo bizarro, lo dudosamente gracioso…

Lo que si esperé por mucho tiempo, y muy ansiosa, fue cumplir 18 años. No es que haya querido beber alcohol, salir sin permiso o querer ver una película prohibida. Simplemente quería votar. Tanto hablar de la democracia, tanto leer sobre el sistema de gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, me dieron ganas.

Con DNI casi estrenado, fui a un comité y me afilié. Esperé las siguiente elecciones, evalué propuestas y voté…no a los candidatos de mi partido…pero voté.
Numerosos sellos honran las últimas hojas de mi documento. Cada uno indica una fecha en la que usé mi derecho. Lamentablemente no en todos se expresan las ganas. Se que es un deber cívico…pero cada vez más seguido siendo que la situación es un CIRCO.

Un circo en el que se miente desde todas las butacas. No culpo a los políticos, gran parte de la culpa es nuestra…o mejor dicho TODA la culpa es nuestra.

Así como algunas personas llevan siempre consigo la biblia y el rosario, yo llevo la constitución, la linterna y el rosario. He leído atentamente algunos artículos que pocas veces he escuchado decir públicamente.

En principio, la elección de presidente y vice es en doble vuelta o ballotage. Hay casos en los que la segunda vuelta no es necesaria…y esos casos son:

– Si alguna fórmula hubiere obtenido más del 45 % de los votos afirmativos válidos. (Art. 97).
– Si alguna fórmula tiene el 40% de los votos afirmativos válidos y le saque 10 % al que le sigue. (Art. 98).

Leí varias veces el artículo 98. Entonces…si el 40% de la gente dice “A” y el 60% dice “No A”…a manos que el 60% esté en un sólo lugar…el ganador sería el del 40%.

Los que se dicen oposición, están más interesados en conseguir el dinero que el estado le da por cada voto obtenido o en realidad quieren llegar a una segunda vuelta? Cuanto más alternativas opositoras aparezcan, más posibilidades de ganar tiene el oficialismo.

Hoy leí cartas abiertas de los principales. Carrió, Lopez Murphy, Rodriguez Saá y Lavagna nos hablaron. Dicen estar listos y ser los indicados…pero en el fondo saben que en este circo, divide y triunfarás sigue siendo ley.

Intenté en vano desafiliarme. El trámite no es tan fácil como cuando me afilié. No es una simple firma en un formulario. Ahora tengo que ir a no se donde, presentar no se qué, y confirmar no se cuando. Culpa mía si no lo hago…culpa mía si siguen cobrando por mi voto.

María, avergonzada…
P/D. Vieron el spot publicitario de Dolores Argentina? Cuánto nos salió? Porque lo pagamos todos, eh? Sepámoslo…

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