Aproveché el finde largo en la ciudad para hacer las compras en el supermercado.

Tanta noticia en la tele…enfilé derechito para la góndola de los vegetales. Efectivamente, se pueden conseguir tomates peritas machucados, picados y pasados de madurez por $5.90 el kilo. Si los quiere para salsa, los enjuaga y ya los tiene en modo “puré”. Los zapallitos en similares condiciones al mismo precio.

Mi amiga Carola me pasó una receta para preparar espárragos. Se que no serán como los que se consumen en Perú…pero intentaba hacer la prueba. Desistí…es más barato comer lomo sin guarnición que comprar cualquier vegetal.

Volví a casa y guardé lo que había comprado. Con estupor tuve que echar a la basura un hermoso tomate redondo que cuando lo compré estaba verde y lo dejé en la oscuridad para que madure. Miré el precio…$3.99 y el vegetal no era un fósil aún.

Afortunadamente el INDEC dijo que no hay inflación. Comprobé que el queso port salut saltó de $16.00 a $23.75. Si les sigo contando mi espanto, pensarán que quien escribe es Lita de Lázzari…dejemos acá el tema. Sabemos de que estoy hablando.

Esta historia de hacernos creer que podemos ser formadores de precios me está cansando. Es meramente una maniobra distractiva…pero está llegando a todos lados. Algunos vecinos de mi edificio convocaron a una reunión para plantear que si no bajan las expensas van a dejar de pagar. Me costó expresar mi postura…la vehemencia de las personas sordas es algo difícil de incluir en un diálogo. Es verdad que en 10 años aumentaron un 100%…pero acá no funciona la ley de la oferta y la demanda…a fin de mes se suman los gastos y se divide en partes proporcionales…no hay manera de evitar eso…a menos que dejemos de pagar los servicios, el sueldo de Aurelio, el mantenimiento del ascensor o la limpieza del tanque de agua. Por dios que no corten el abono de los exterminadores de plagas. Están manteniendo a raya a las cucarachas y quiero que sigan así.

María, ignorando la voz de la mayoría…