En estos días se cumple una semana del momento en el que el mundo ha bajado su volumen…al menos para mi.

Lisa y llanamente, estoy medio sorda.

Esto de la otitis y la infección en el tímpano, trajo a mi mente la historia de Dalmacio Genovese, un poeta de pueblo de un cuento de Fontanarrosa. De regreso de su viaje a Monte Hermoso, tomó una hoja y escribió: “Me llevo en mis oídos una infección notable producto del agua salada. Se me introdujo en un tímpano de forma tal, que por mucho tiempo guardaré en mi cabeza el acompasado rumor de las olas”.

Y así es…mi oído izquierdo escucha el mar, o un lavarropas en el programa centrifugado, sin ayuda de las olas o de la energía eléctrica.

No voy a decir que me estoy acostumbrando porque mentiría…pero estoy entendiendo a fondo el concepto de “stereo”.

Tuve que cancelar las mini-vacaciones a la montaña porque tengo prohibido viajar en avión. Postergaré el descanso por unas semanas.

Viéndole el lado positivo a todo…poder escuchar caprichosamente esos sonidos me da ventaja y puedo imaginarme que no estoy acá frente al monitor sino en otro lugar más alejado. Respiro profundamente y siento olor a brisa marina…cierro los ojos…lleno mis pulmones nuevamente…piés descalzos…salpicados apenas…el sonido monocorde sigue invadiéndome…olor a mar y sol…el oído sano no percibe nada…sólo el “averiado” lleva sonidos al cerebro…sigue ese zumbido transportador…imagino que quizás sea el famoso zumbido de Taos…sigo practicando mis técnicas de meditación…sólo me falta la vela violeta de Saint Germain…sin moverme de la silla el sonido me transporta…si…imagino que estoy ahí…mirando con ojos extasiados…ya terminé de centrifugar la ropa de algodón y voy por la de lana delicada…siii…qué bueno el Drive nuevo aroma…

Abro los ojos y compruebo que el sonido que tumba y retumba no es producto del lavarropas…ni siquiera del mar…es tan sólo la trompa de Eustaquio obstruída por la congestión que no permite que el aire llegue al oído medio y por ende el tímpano no puede hacer vibrar a los pequeños huesillos que le indican a mi cerebro que hay ruidos afuera. Ojo, parece una tontera…pero es eso lo que tengo, eh? Ni más ni menos.

Aprovechando que no puedo detectar la mala combinación de sonidos, y atendiendo al pedido de mi amiga “pedigüeña”, uno de los temas con peores coros que escuché en mi vida.

María, como decía mi padre…no hay peor sordo que el que no quiere oir…
P/D. Tanta queja, tanto reclamo, espero un mínimo llamado, ok?

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Estoy enamorado – Donato y Estéfano

Ooo, aia, e, ooo,
uuu, uu, uu, aia, e, oo…

Quiero beber los besos de tu boca
como si fueran gotas de rocío,
y allí en el aire dibujar tu nombre junto con el mío.

Y en un acorde dulce de guitarra
pasear locuras en tus pensamientos,
y en el sutil abrazo de la noche sepas lo que siento.

QUE ESTOY ENAMORADO,
Y TU AMOR ME HACE GRANDE – E – E,
QUE ESTOY ENAMORADO, Y QUÉ BIEN,
Y QUÉ BIEN ME HACE AMARTE.

Ooo…

Dentro de ti quedarme en cautiverio
para sumarme al aire que respiras,
y en cada espacio unir mis ilusiones junto con tu vida.

Que si naufrago me quede en tu orilla,
de recuerdos sólo me alimente,
y que despierte del sueño profundo sólo para verte.

QUE ESTOY ENAMORADO…

Voy a encender el fuego de tu piel callada,
mojaré tus labios de agua apasionada,
para que tejamos sueños de la nada.

QUE ESTOY ENAMORADO…

QUE ESTOY ENAMORADO…

Ooo…

Ooo…

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